La orientación propiamente dicha se refiere al proceso de ayuda continua a todas las personas, en todos sus aspectos, con una finalidad de prevención y desarrollo, con participación de mediadores desde el punto de vista educativo y social.
Orientar significa, entre sus acepciones, indicar a un individuo extraviado la dirección que tiene que tomar para que llegue a la meta de su viaje, además se define como indicar a alguien, en particular a un niño o a un adolescente, los estudios y la profesión que más le conviene, teniendo en cuenta sus gustos y sus capacidades por una parte, y por otra la situación del mercado laboral.
Se necesita de una mayor potencialización desde edades tempranas para establecer las acciones a desarrollar por los docentes, teniendo como marco fundamental actividades dentro de las clases que desarrollan todas las asignaturas, en busca de incentivar la motivación y el ingreso por ejemplo a aquellas carreras que resultan deficitarias en el territorio tal es el caso de las carreras pedagógicas para que se logre el completamiento de los claustros en los centros estudiantiles de las distintas enseñanzas del territorio. La labor del profesor tendrá como soporte el papel importante del trabajo político ideológico en la orientación del alumno y su familia, lo tendrá concebido en las actividades de las clases, fundamentalmente; en los círculos de interés pedagógico, las aulas pedagógicas y directamente en las actividades que deben cumplir los monitores en todas las asignaturas.
La formación vocacional y la orientación profesional es un proceso que transcurre a lo largo de la vida de las personas, comienza desde las primeras edades y se extiende durante toda su vida profesional. Tiene que ser concebida dentro del proceso de educación de la personalidad del educando que lo prepara para la formación y actuación profesional responsable. El proceso de formación vocacional y la orientación profesional pedagógica permite la influencia directa y permanente sobre la personalidad de los educandos, por lo que resulta decisivo el ejemplo de los maestros y profesores como principal modelo a imitar.
Existen muchas insatisfacciones requiere de un mayor perfeccionamiento en la preparación, organización, ejecución y control de este proceso para garantizar calidad en el ingreso a los centros formadores de docentes, como primer eslabón para asegurar la cobertura docente futura.
Entendamos que la Educación Técnica y Profesional tiene el encargo social de formar trabajadores aptos para un mundo laboral en continuo cambio, donde se requiere tener garantizado el personal docente calificado y especializado, para dar continuidad al proceso docente y tecnológico. Se hace necesario entonces dirigir la orientación profesional, de acuerdo a las necesidades y condiciones del contexto social en que se desarrollan los estudiantes, de manera que los profesores, a partir del diagnóstico de intereses profesionales, pueden incidir en la motivación por el estudio de carreras pedagógicas, acorde a las particularidades y necesidades por especialidades técnicas.
La orientación en el ámbito escolar funciona como un proceso que puede y necesita ser programado y dirigido. Se realiza a través de la autodeterminación del propio estudiante, quien asume y se responsabiliza con sus decisiones en un ambiente de libertad y total espontaneidad, con la conciencia y responsabilidad que la sociedad demanda.
La escuela y la familia deben trabajar de manera coordinada es importante desarrollar en los jóvenes mayor conciencia. El tema es complejo y recaba de un proceso de reflexión por parte de todos los implicados pensemos que el sujeto o sea los alumnos toman la decisión final con relación a su futuro profesional y es el resultado del análisis, no solo de sus intereses y aspiraciones profesionales, sino también y muy relacionado con ellos de su motivación, de sus conocimientos y habilidades y las posibilidades reales que la sociedad le brinda de estudiar una u otra profesión en dependencia de las necesidades de formar profesionales en una u otra ramas.

