Cada mañana los abuelos, guiados por los profesores, realizan su gimnasia y según expresan, su estado de salud mejora con esta actividad.
Estudios científicos demuestran que la práctica de ejercicios es remedio infalible para prevenir innumerables dolencias, sobre todo en la tercera edad debido a la pérdida de hormonas y calcio.
Las féminas que practican ejercicios mejoran considerablemente su estado de ánimo y enfrentan las tareas diarias con mayor disposición. Para aquellas que atraviesan la menopausia la actividad física ayuda a suplir el déficit de hormonas que sufre el organismo ante la llegada del climaterio.
Los adultos mayores de nuestro municipio que practican ejercicios previenen, con la ayuda de los profesores, los molestos achaques que impone la edad, logrando que los dolores se alivien, mejoran el paso y resisten la rutina diaria a pesar del inevitable paso de los años.

