Raúl Castro habló al mundo. Foto: Tomada de Internet
La noche marcó a los mortales. El pueblo de Cuba dijo presente en cuadro apretado para el último adiós. Allí en la histórica Plaza de la Revolución.
José Martí con la estrella que ilumina y mata dejó escapar una mirada de dolor. Camilo, el amigo de la Sierra Maestra, iluminó su rostro. Estaba convencido de la continuidad de una obra inmensa y justa. El Che, con la boina y la estrella, también dijo presente.
Cuba toda se estremeció en noche de dolor. La Plaza capitalina escuchó gritos de “Raúl, abrazo, Fidel está en la Plaza”. Esa que respiró cubanía, la que vio a niños llorar y el rostro pintado con el nombre de Fidel.
Cuba estuvo con #FidelCastroInvencible. Foto: Tomada de Internet
Este es el mejor sitio para el encuentro en noche histórica. Esta vez Raúl habló al pueblo. Fue el último orador. El hermano de Birán, el amigo de la clandestinidad, el guerrillero de la Sierra Maestra, levantó su voz.
Había agonía en la mirada del General de Ejército. El alma destrozada no se esconde. Raúl, está triste, sus ideas firmes. En la plaza de La Habana, le pesa el dolor a la bandera. Por eso ondea a media asta, a pesar de ello, ondea orgullosa, hermosa, convencida de seguir la obra.
Allí estaba el pueblo en cuadro apretado, como la Plata en las raíces de los Andes. Estaba en busca de su eterno Comandante. Lo preguntó varias veces el amigo presidente de Nicaragua Daniel Ortega. ¿Dónde está Fidel?”. “Aquí”. Fidel Castro es pueblo y nación. Respondía la multitud.
La noche se adentró en el corazón de miles. Fidel miró orgulloso. Ahora parte camino a Santiago de Cuba, al heroico Santiago, que le espera. Parte en caravana de victorias. Parte para quedar en la historia de la humanidad.
“Yo soy Fidel” Coreó el pueblo a una sola voz. ¡Adiós, Comandante! Seguirás invicto. Compartirás el pan y el abrigo con los pobres del mundo. Te esperan Chávez, San Martín, Bolívar. Te esperan para liderar la continuidad de la obra latinoamericana. ¡Hasta siempre, Comandante!.