La Revolución y la fuerza emancipadora a favor de las mujeres en Cuba

Mujeres investigadoras cubanas. Foto: Tomada de InternetMujeres investigadoras cubanas. Foto: Tomada de InternetDesde el triunfo del Primero de Enero, el proceso revolucionario entre las prioridades incluyó la ponderación de la mujer y propició la participación de estas en diversos sectores. La situación de la mujer antes del triunfo de la Revolución estuvo marcada por la discriminación. El 1 de enero de 1959 en Santiago de Cuba, unas horas después de la huida de Batista, Fidel Castro aludió a la situación de la mujer y recordó que la misión del proceso revolucionario era poner término a la subordinación social de los más oprimidos. Fidel expresó: “La mujer es un sector de nuestro país que necesita también ser redimido, porque es víctima de la discriminación en el trabajo y en otros aspectos de la vida […]. Cuando se juzgue a nuestra revolución en los años futuros, una de las cuestiones por las cuales nos juzgarán será la forma en que hayamos resuelto, en nuestra sociedad y en nuestra patria, los problemas de la mujer, aunque se trate de uno de los problemas de la revolución que requieren más tenacidad, más firmeza, más constancia y esfuerzo”.

La mujer cubana fue la principal beneficiaria de las conquistas sociales y populares, de manera ascendente asume el rol protagónico toma conciencia y emprende el camino en ascenso para alcanzar la emancipación definitiva y la plena ciudadanía. Hoy representa el 65,6 por ciento de la fuerza profesional y técnica del país, son mayoría en la educación, en la salud  y en el sistema de las ciencias, las innovaciones y las tecnologías. La posibilidad de superación la dignifica aún más, se confía en sus potencialidades como dirigente, de ahí la promoción a cargos públicos. Cuba ocupa el tercer lugar a nivel mundial en número de féminas en ocupar un puesto en el parlamento. Por primera vez se cuenta con una mujer vicepresidenta del Consejo de Estado y otra ocupa la vicepresidencia de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Las estadísticas revelan que Cuba fue el primero en firmar y el segundo en ratificar la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, a pesar del bloqueo impuesto por Estados Unidos desde hace más de 50 años, el país cumplió gran parte de los Objetivos del Milenio de la ONU, entre ellos el referido a la promoción y el empoderamiento de la mujer.

La sociedad cubana aún trabaja por alcanzar una mayor participación en todos los ámbitos de la vida social, revitalizar el trabajo de la organización que las aglutina: la FMC representa  el mayor reto, responder a temas relacionados con la igualdad de género, los derechos de la infancia y la sexualidad fueron incorporados en los planes de estudio de la educación primaria, secundaria y superior de eso modo desde las nuevas generaciones se abre el horizonte al  comenzar la educación en valores y principios que han distinguido a la revolución cubana.

En Cuba las féminas han alcanzado una profunda participación en todos los ámbitos de la vida social tienen ante sí la responsabilidad de revitalizar el trabajo de la organización que las aglutina: la FMC a partir de acciones desde el propio entorno familiar, laboral y social a favor de la equidad de la mujer y la igualdad de géneros a pesar de los avances que ya se vislumbran en la sociedad cubana queda mucho por hacer sobre todo en cambiar mentalidades porque la voluntad política existe.

Orgullosas de la esencia martiana de la revolución, las féminas   se afanan en crecer aún más, conscientes de que “Toda la patria está en la mujer”, ellas son parte integrante en la defensa de la gran obra de la revolución.