Para esos seres bajitos, cultivemos el amor

La esperanza del mundo. Foto: Tomada de InternetLa esperanza del mundo. Foto: Tomada de InternetDiminuta criatura, creces sin saber que eres un tesoro, con la humildad de tus acciones, le impregnas al mundo instantes mágicos, sabiduría.

Llegas a sorprender por la libertad de expresarte sin medir distancias, no importa si eres niño o niña, te miro, trato de llenarme de ti, de tu luz, te disfruto hasta el cansancio, no basta el abrazo, la tierna caricia, la mirada infinita que logra ver cómo te agigantas ante los ojos de tus padres, abuelos y la familia toda.

Son inexplicables los sentimientos que tornan pletórico al corazón para de modo indescriptible vivir la dicha… Los ojos de los niños son ventanas al mundo, ávidos, reclaman respuestas a los interminables porqué. Los bebés nacen con ojos dispuestos a ver todo lo precioso, a abrazar todo lo alegre y ser querido. El que escribe en el alma de un niño, acciones nobles, escribe para siempre.
 
Conviertes al más duro individuo en tu súbdito, sin aplicar leyes ni sanciones, una mala acción, un gesto hosco, una palabra hiriente, un  golpe a un niño o una niña no tiene otro nombre que cobardía por eso está claro que no hay perdón para quien te maltrata. La peor imagen que puede ver un adulto es la impotencia de no poder hacer nada al ver un niño maltratado o que llora...
 
La Asamblea General de las Naciones Unidas recomendó que el día del niño se celebrará mundialmente el 20 de noviembre de 1952 como un día de diversión y dedicación a los niños para reafirmar los Derechos Universales del Niño, en el empeño a nivel mundial de fomentar, la fraternidad y la comprensión entre los niños.
 
Fuente de inspiración, torbellino en calma, caudal en torrente, agua fresca que calma al más sediento, eres aliado de las musas así lo revela la canta-autora Liuda Maria Hevia: Tu amor me nace en cada palabra, y aunque lo oculto del aire frío, escapa dulce, llena los labios, llena los labios como un suspiro.