¿Cuánto hay de Francia en el Ariguanabo?

Imagen: Tomada de Internet A partir del año 1804 San Antonio de los Baños toma fuerza en el desarrollo económico y social. Este impulso lo motivó una serie de hechos nacionales e internacionales que favorecieron el progreso en la localidad, entre ellos está la emigración de franceses hacia la isla. En el año 1791  se inicia en Cuba una campaña para el blanqueamiento de la población a través de la emigración de personas blancas, esto permitió el asentamiento de una gran cantidad de hacendados franceses que abandonaron Haití por cuestiones políticas.

España aceptó con gusto la entrada de estas personas a Cuba por ser conservadores, tener capital para invertir y conocer técnicas de la agricultura superiores a las existentes en la Isla. Además el asentamiento de los franceses en tierras cubanas podría aumentar la producción y permitir un mejor intercambio comercial en el mercado exterior.

El segundo Marqués de Monte Hermoso, fundador de la villa, rico y noble cubano, figura destacada del reformismo recibió la ayuda de Francisco de Arango y Parreño y del Capitán General Luís de las Casas para que se asentaran en la jurisdicción de San Antonio gran cantidad de emigrados franceses. Los nuevos habitantes de la villa llegaron en varias etapas y por motivos diferentes. Mucho de estos ricos franceses se asentaron en la villa con gran parte de sus riquezas, otros venían acompañados de personas blancas y mulatas con escasos recursos económicos y  pocos esclavos, algunos  desempeñaban oficios, lo cual permitió el desarrollo de una producción artesanal y de nuevas manifestaciones culturales. Los nuevos habitantes  conocían técnicas de cultivos diferentes a las nuestras que al ser aplicadas en la zona impulsó la creación de una gran cantidad de bellos cafetales y la construcción de magnificas viviendas con hermosos jardines.

A ellos se les unieron grupos de la nobleza criolla que llegaron a  la zona y adquirieron grandes fincas con el propósito de explotar la agricultura a través del uso de los métodos franceses. Estos acontecimientos impulsaron el desarrollo de la villa. Con la aplicación en la agricultura de las técnicas y los conceptos científicos de aquellos momentos los nuevos cultivos de café, fomentados por los franceses, prosperaron con el empleo de reducidas dotaciones de esclavos. Cada cafetal contaba con una amplia residencia donde sus dueños mantenían un alto nivel de vida, la más esmerada educación, bibliotecas con los libros más famosos de la época y objetos de arte de exquisito gusto y valor. Varios años después la invasión de Napoleón a España provocó un caos que terminó con el encarcelamiento del rey y la falta de un guía para las colonias Españolas en América y la junta suprema de Sevilla inició una feroz persecución contra los franceses.

Después del encarcelamiento del rey de España el Capitán General dispuso que todos los franceses debían naturalizarse y optar por una ocupación que fuera útil al país, además ajustarían sus costumbres a las españolas. El Marqués de Monte Hermoso avisó que todos podían hacer juramento de fidelidad hacia España ante la junta de la villa, quienes  no desearan naturalizarse debían abandonar de inmediato la zona. Esta situación motivó una serie de trámites que el Márquez aprovechó para dilatar la salida de los franceses y que estos pudieran dejar todos sus bienes a buen recaudo con amigos y familiares de confianza antes de abandonar la isla. La expulsión de los franceses causó serios trastornos económicos pues muchas fincas quedaron abandonadas y la producción en la villa descendió.


Del Municipio

Culturales

Deportivas

Provinciales