Héroes del anonimato

Bomberos. Foto: Tomada de InternetBomberos. Foto: Tomada de Internet "Hace falta entrenamiento riguroso y valentía para cumplir la tarea de bombero, solo en circunstancias excepcionales se conoce que esos hombres existen y se preparan en silencio para los momentos críticos." Fidel Castro.

Parecía un día apacible, ante la llamada telefónica, se activa el Comando 6 de la Unidad de Bomberos en San Antonio de los Baños, en instantes suena la alarma, se activa la sirena del carro de bomberos con el jefe de compañía Delio Naveira Pérez y 4 soldados más salen a enfrentar la caída de un cable eléctrico en combustión, en el parque Camilo Cienfuegos ¿cuál es la misión? Preservar la vida de las personas, sobre todo, de niños allí presentes.

Ya de regreso, los rostros reveladores de la satisfacción dan fe del deber cumplido, allá reina la tranquilidad, acá, vuelve el comando a la espera.

El interés periodístico me acercó a la Unidad de Bomberos en San Antonio de los Baños para recoger historias de vida reveladoras de la labor del bombero. Es así que nos recibe Delio Naveira Pérez, jefe de compañía. Afable, cortés concede la entrevista a propósito del Día del Bombero cubano a celebrarse este domingo 13 de noviembre.

¿Cómo fue el inicio?

Mi incorporación fue de forma voluntaria, con solo 15 años, precisamente en esta unidad como bombero voluntario, soy fundador, durante estos años mantengo la misma pasión: salvar vidas. Me acogieron y moldearon mi personalidad a fuerza de entrega y dedicación en los entrenamientos sucesivos hasta forjar mi espíritu y la predilección por el riesgo.

¿Por qué mantiene esa vocación?

En mi formación, las muchas lecciones, en ellas las enseñanzas, el aprendizaje de la técnica junto a los valores que deben caracterizar al bombero, ese mundo, sus interioridades son inseparables en el hombre que soy hoy. Amo esta profesión, es vital y considero que poder dar respuesta rápida ante un incendio, brindar auxilio en situaciones de riesgo, aún poniendo en peligro nuestra propia integridad, convierten a los bomberos en mejores seres humanos.

¿Qué experiencias frescas siguen en la memoria?

Desde los inicios, las experiencias junto al jefe de compañía, el subteniente Dafrir Miguel de la Fuente Pérez, hoy jefe del comando, convivir con él y otras personas marcaron mi vida hasta reconocerlas como parte de mi familia, fue para mí un padre, el oficio de bombero, entre otros, es en extremo el ejercicio constante de la sensibilidad humana que pone a prueba los mejores valores.

Cada acción es una prueba. ¿Cada jornada que dedica a la compañía qué significa?

La vida es un constante magisterio. Comparto con los soldados mis experiencias. Soy padre de dos niños, tengo un hogar y ser responsables de estos jóvenes me compromete aún más con mi profesión. Recuerdo que era tan joven como ellos y participé en una zona de Artemisa con una acción. Teníamos que apagar un incendio en una paila de combustible de 19 mil litros de gasolina, combatirlo para apagar las llamas, fue muy riesgoso. Revivo estos recuerdos con ellos porque las acciones tuvieron siempre al teniente Víctor Pérez Pérez al frente, no se apartó ni un momento. El arrojo, la valentía lo colocaban siempre en primera fila. Precisamente todo el honor para él, por su fibra humana, la ética, la vocación, ejemplo del actuar de los bomberos. Ya no está entre nosotros, pero es todo un símbolo