Osvaldo Sánchez Cabrera: Mártir de la Revolución

Hijo de Lázaro Sánchez e Isabel Cabrera, fue el mayor de cuatro hermanos y nació el 23 de noviembre de 1912, en Vereda Nueva. Sus primeros estudios los realizó en escuelas públicas de la localidad, trasladándose luego para el colegio habanero La Empresa. Desde niño contempló el paisaje campestre de su pueblo natal, sintiendo en su interior el desamparo de los campesinos. Se va formando su conciencia y madurando en él el sentido revolucionario que jamás se separaría de su alma y su persona

Tenía catorce años cuando ingresó en el Instituto de Segunda Enseñanza número uno de La Habana, graduándose de Bachiller en Letras y Ciencias con las mejores calificaciones. Las actividades intensas de su sentimiento revolucionario frustraron sus propósitos de estudiar Medicina. Cuba vive días sombríos bajo la dictadura de Machado y en secreto surge vigoroso el Partido Comunista, siguiendo la línea del Marxismo-Leninismo. En la década del treinta Osvaldo Sánchez organiza en Vereda Nueva un Centro Obrero, y en horas de la noche enseña a los trabajadores las primeras letras y les imparte conocimientos de Instrucción Moral y Cívica.
Es notable en Osvaldo Sánchez, que siendo hijo de padres acomodados, dejara atrás un mejor modo de vida para dedicarse por entero a la lucha. Deseando ser un trabajador más, labora en la finca Pellejero, de Caimito del Guayabal, dedicada al cultivo del tabaco. Comenzada la lucha revolucionaria sufre su primera prisión, el 9 de enero de 1931.

El 10 de enero de 1931 en la Sociedad de Instrucción y Recreo José Martí, de Vereda Nueva, se realizaría un baile. Coincidiendo con el tercer aniversario del asesinato de Julio Antonio Mella, la celebración provocó la indignación de la juventud progresista de la localidad. Con Osvaldo Sánchez a la cabeza tomaron la Sociedad en la víspera del baile. Subió al escenario y haciendo uso de la palabra, exaltó las virtudes de Mella y convocó al pueblo a no asistir al baile.  Así fue detenido por primera vez y juzgado a quince días de arresto o cincuenta pesos de multa. Contando menos de veinte años de edad, milita en las filas de la juventud revolucionaria. Madura su alma y su sentimiento, se inclina a los ideales del Marxismo-Leninismo. Es luchador destacado en la huelga de marzo de  1935. Contrae matrimonio con la combatiente revolucionaria Clementina Serra e ingresa en la Liga Juvenil Comunista.

Hombre recto, íntegro, honorable. Osvaldo Sánchez no fuma, no bebe, ni juega. Traslada su domicilio para Santiago de Cuba y su casa es sitio de reuniones y trinchera para las actividades revolucionarias. El 31 de enero de 1936, al ser sorprendida una reunión en su casa, tratando de huir de la policía, se lanza desde la azotea y al caer al pavimento se fractura una pierna que le quedará defectuosa para el resto de su vida. Tanto él como su esposa Clementina Serra fueron detenidos por los agentes policíacos.  

Jugó un papel importante en los años treinta, asesorando al Ala Izquierda Estudiantil y muy especialmente a la Sección Normalista, donde también descolló su compañera Clementina Serra. En la década del cincuenta, con el recrudecimiento de la dictadura batistiana, el Partido Comunista fue declarado ilegal pero no cesó en sus labores.  Fue Osvaldo Sánchez, por acuerdo del Comité Central del Partido, la persona que desde los primeros momentos entró en contacto con Fidel Castro. Al quedar acreditado ante el movimiento veintiséis de julio, marcha a México y le expone a Fidel ideas relacionadas con el movimiento revolucionario en la Isla. Tras el desembarco del yate Granma, en 1956, sirve de enlace entre el Comité Nacional del Partido Socialista Popular y el Estado Mayor de Ejército Rebelde en la Sierra Maestra. En esta arriesgada y difícil tarea utiliza el seudónimo de Rafael. Con gran desprecio de su vida, entra y sale de las zonas guerrilleras. Incansablemente trabaja en la organización de las fuentes de abastecimiento al Ejército Rebelde en las zonas de Yaguajay y el Escambray.

Participa en la batalla de Santa Clara y entra en La Habana con la columna del Guerrillero Heroico. Después del triunfo revolucionario trabaja con Ramiro Valdés en los Órganos de la Seguridad del Estado, del Ministerio del Interior. En la tarde del 9 de enero de 1961, cuando regresaba en viaje de trabajo desde la provincia oriental, encontró la muerte en un accidente aéreo. El Che, al despedir su duelo, expresó: “Cuando han habido vidas luminosas no puede haber muertes inútiles”. Así fue la vida del mártir de la Revolución, Osvaldo Sánchez Cabrera.


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