¿Será este el año de Matanzas?

El estratega yumurino Víctor Mesa. Foto: Tomada de InternetEl estratega yumurino Víctor Mesa. Foto: Tomada de Internet La selección de béisbol de Matanzas está llamada a ser una de las grandes favoritas para llevarse el título de la actual Serie Nacional de Béisbol. Los llamados “cocodrilos” que dirige el polémico Víctor Mesa Martínez, dejaron un record en la serie regular de 45 partidos, que será bien difícil de igualar o romper. Ganaron 42 desafíos y solo perdieron 3. Encima de eso, no perdieron ninguna serie particular, lo que también representa un record para la pelota cubana.

¿Cómo lo lograron?

La respuesta es fácil. Seriedad en el trabajo de equipo, disciplina, cohesión entre los jugadores y muchos, pero muchos deseos, de regresar a la provincia que defienden a un título nacional, pues llevan cuatro temporadas coqueteando con el oro y les resulta esquivo.
¿Será este al año de Matanzas? ¿Serán campeones con un equipo donde la mayoría son jugadores de otras provincias? Muchos se hacen estas y otras preguntas, en espera de lo que sucederá con la selección del Yurumí.

Soy de la opinión que merecen el título de campeones por lo que han realizado hasta la fecha, aunque resta bastante camino por recorrer, pero también pienso que si se coronan, el oro no tendrá el mismo sabor de los años en que Sile Junco dirigió y ganó con los Henequeneros.

Jorge Luis Valdés, Carlos Mesa, Julio Germán Fernández, Juan Manrique, Carlos Kindelán, Eduardo Cárdenas y Juan Luis Baró, entre otros, hicieron de los Henequeneros, una selección bien matancera, no como ahora, donde la mayoría de los peloteros son importados.

Esperemos. Todavía falta para cantar victoria en un Matanzas, que repito, merece la corona. Como reza un viejo proverbio. La pelota es redonda y viene en cajas cuadradas. Recordemos que Ciego de Ávila es el campeón defensor y tiene dos coronas consecutivas. También que Granma se refuerza con Alfredo Despaigne y Villa Clara está acostumbrado a jugar postemporada.

¿Será este al año de Matanzas? Repito, esperemos. Solo el terreno tiene la palabra.