Foto InternetLas barreras arquitectónicas son un obstáculo que impide el paso a aquellas personas que sufren de alguna discapacidad, es por ello que eliminarlas constituye una meta para el Estado cubano, en aras de facilitar la plena incorporación a la vida social de estos grupos vulnerables, en el que también incluyo a los adultos mayores.
Entre las principales violaciones que atentan contra la integridad física de niños, embarazadas y ancianos, figuran las escaleras en medio de las aceras, escombros en la calle, aires acondicionados a baja altura, postes eléctricos. Sin embargo, todavía quedan muchas, especialmente en las calles y entradas de establecimientos, que son justificadas por los organismos correspondientes con la falta de recursos para acometer las inversiones que ello implica.
Asimismo, en algunos casos la buena voluntad para eliminar las barreras se ve opacada por la falta de conocimiento de las normas técnicas establecidas por la construcción para este tipo de labor. Considero que para suerte nuestra en San Antonio de los Baños estas problemáticas se han ido solucionado, aunque no del todo y nuestros parques poseen las rampas para facilitar el paso de las personas con limitaciones físico-motoras.
Desde hace un tiempo se inició, a nivel nacional, un programa encaminado a propiciar el acceso de todos a los diferentes servicios e instituciones públicas. En apoyo a ese programa, el Ministerio de la construcción emitió las normas cubanas 391, que fueron actualizadas en el 2010 y luego en el 2013, debido a situaciones como el proceso de envejecimiento poblacional que vive actualmente el país.
En lo concerniente a este programa todo está escrito y estipulado, solo falta hacerlo cumplir. Por eso es necesario continuar creando una cultura y mayor conciencia en la población, proyectistas, inversionistas, constructores y directivos para lograr una ciudad accesible a todos.

