Adrián Zabala. Foto Internet
Hoy nos ocupa el paso por el béisbol de uno de los mejores lanzadores zurdos que dio la pelota cubana, nos referimos al veloz Adrián Zabala, quien nació en San Antonio de los Baños el 28 de agosto de 1916.
Con una talla de seis pies y 180 libras de peso, sus primeros pasos por el béisbol los dio en el estadio Julio Pérez de nuestro territorio, donde demostró sus excelentes facultades como lanzador al enseñar una velocidad encomiable y muchos deseos de brillar en el deporte nacional. Zabala debutó en el béisbol profesional cubano en 1936 con los entonces Monjes Grises del Marianao y luego jugó para los otros tres clubes de aquella época (Almendares, Habana y Cienfuegos) siempre con muy buenos resultados desde el montículo.
En su trayectoria participó en una campaña independiente de 1947 a 1948, con el Cuba de la Liga de la Federación Nacional y ese mismo año es electo para el Salón de la Fama del Béisbol Cubano en Miami. La calidad que mostró como lanzador y su efectiva estrategia personal, lo llevaron a convertirse en el tirador zurdo que más desafíos ganó de por vida antes de 1962.
Entre sus muchas habilidades en la lomita, cuentan que Adrián era un artífice del viraje a la primera base. De la etapa pre-revolucionaria fue también el primero en la lista en cuanto a cantidad de juegos lanzados con 330 y un promedio de carreras limpias de 3.49 con 388 ponches, válidos para conseguir 90 éxitos y 83 derrotas en su paso por el béisbol. Adrián Zabala encabezó el circuito profesional varias veces en diferentes lideratos de pitcheo y obtuvo un premio compartido como Jugador Más Valioso en el torneo de 1950 - 51. Zabala no solo fue un gran pitcher, sino que también resultó un gran bateador”, expresó en cierta ocasión durante una entrevista su ex compañero de equipo Andrés Fleitas. Jamás rehusó darle su autógrafo a un fanático.
Cuando se escriba la historia del béisbol cubano, hay que hablar de Adrián Zabala, lanzador zurdo que dejó una gran estela de simpatía entre los amantes al béisbol por la calidad de sus actuaciones desde el box, así como por su personalidad. Murió en la ciudad de Miami el 4 de enero de 2002 a la edad de 84 años.