Consuelo Vidal. Destacada artista (ya fallecida) de nuestros medios. Foto CubadebateVolver por Consuelo resulta obligado este siete de octubre. Recordar su sonrisa, locuacidad, profesionalismo y talento, para quedar en la teleaudiencia Cuba y el mundo, merecen un espacio a modo de crónica. La radio, la televisión, el cine, el teatro y el cabaret, la vieron triunfar con maestría. La vieron moverse cómoda entre grandes como Germán Pinelli, Cepero Brito, Enrique Arredondo, Edwin Fernández, Sergio Corrieri y René de la Cruz.
“La tremenda corte”, “Doña Bárbara”, “Yerma”, “Julito el Pescador, “Detrás de la fachada”, “Los pájaros tirándole a la escopeta”, “Reina y Rey”. “Las profecías de Amanda”, “En la viva”, “Amiga y sus amiguitos”, “Tía Tata cuenta cuentos” y “Hasta el último aliento”, marcaron su paso por la televisión, el teatro y el cine.
Volver por Consuelo es deleite, escuela, paradigma para los nuevos. Es tomar la frescura de una actriz completa, una presentadora de clase que hacía de la escena su propia casa.
Un día como hoy en 2004 cerró sus pupilas para la eternidad. Apagó la luz que le hizo brillar en “Yerma”, “Entre monte y cielo” y “Tierra Brava”. Se fue sin dejar la picardía de sus ojos y la sonrisa de siempre. No estas “Consuelito”, pero nadie pondrá resistirse jamás a tu carisma, belleza y oficio de actriz. Inteligente, mesurada, cultivadora siempre del sentido de la cubanía.
Así eras y así te recuerdo. Hoy vuelvo por ti Consuelo Vidal Regal. Vuelvo para desempolvar viejos archivos y darte vida, esa que aún persiste en la teleaudiencia, cuando resuena en mis oídos aquella frase que fue muy tuya en “Detrás de la fachada” al presentar un squetch… “Mira para allá”.