La justicia, la paz y el derecho a la libre determinación son elementos definitivos para la convivencia humana y la civilización. Ningún país tiene el derecho de hostigar a otro, ni de intentar rendirlo mediante métodos poco ortodoxos, pero sucede. Solo que hombres de bien luchan y enfrentan estos actos. Ellos ofrecen su sabiduría y empeño para responder de la mejor manera y solucionar cada inconveniente. Un modelo digno lo constituyen los innovadores cubanos, creadores de una coraza contra el bloqueo estadounidense.
Muchos son los ejemplos de regímenes, dictaduras, grupos terroristas y otros que aunque amparados por países del primer mundo, caen y junto a ellos sus mentiras y horrores. Mientras por otra parte, sistemas de izquierda deben enfrentar las arremetidas capitalistas y sobreponerse para subsistir a la manipulación mediática, ataques de todo tipo y en muchos casos a sanciones económicas o bloqueos comerciales y financieros.
La necesidad los hace fuertes
Las carencias resultantes del cerco impuesto por los Estados Unidos a Cuba desde hace más de cincuenta años, llegó y aún se manifiesta en todas las áreas de la sociedad cubana. Ante la necesidad y la falta de insumos, piezas y alternativas que permitiesen mantener la producción industrial cubana, surgió la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR).
Su acertada respuesta ante cada situación o insuficiencia, los hizo y hace fuertes hoy. Desarrollar la iniciativa creadora de los trabajadores tanto como sea posible, así como favorecer el desarrollo de innovaciones, racionalizaciones o soluciones que permitan ahorrar recursos de todo tipo, es su principal objetivo. Siempre en aras de garantizar el “aumento de la producción, la productividad del trabajo, la sustitución de importaciones y las mejores prácticas productivas”.
La ANIR organiza a los innovadores y racionalizadores en concordancia con el sindicato. También divulga incansablemente el arrojo de sus profesionales para beneficiar la divulgación de sus resultados, y garantizar el merecido reconocimiento y estímulo a sus obreros. Pues ofrecer alternativas y enfrentar al bloqueo es una tarea que requiere espíritu, fuerza y valentía.
Imaginando un mundo diferente
En ocasiones imagino como fuera el mundo si en vez de armar a grupos insurgentes, derrocar gobiernos, ni gastar millones de dólares en armamento, Estados Unidos enviara alimentos a las naciones pobres de África. O tal vez, ayudara a la reconstrucción de Palestina, Siria, Irak o Afganistán. ¿Cómo fuera el mundo sin sanciones contra Rusia o Venezuela? ¿Cómo fuera Cuba si jamás hubiera sido bloqueada económica, comercial y financieramente por la primera potencia mundial?
Si nuestros innovadores son capaces de recuperar y fabricar equipos y maquinarias en desuso, además de construir importantes piezas de repuesto y ofrecer mantenimiento a las tecnologías existentes. Sin la existencia del bloqueo y las limitaciones que este impone, sería una poderosa organización, quizás la mayor de su tipo. Imaginemos que el esfuerzo diario de sus hombres y mujeres contara con los recursos suficientes para desarrollar su trabajo, imaginemos que su esfuerzo y dedicación pudiese centrarse solo en la creatividad, pues las inventivas restauradoras fueran menos necesarias.
Pero el camino fue otro. La realidad se impuso, innovar y racionalizar es el día a día. La organización se fortalece, crece, mantiene su rumbo y no claudica. Con el ejemplo de su presidente de honor, el Comandante Ernesto Che Guevara y el apoyo de la máxima dirección del país, avanzan firmes y seguros. Defendiendo siempre sus convicciones ante una absurda realidad impuesta por los Estados Unidos.
40 años de esfuerzo y voluntad
Este ocho de octubre se cumplirán 40 años de la creación de la ANIR, cuya Asamblea constitutiva cumplió uno de los más importantes acuerdos del Xlll Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC). Aquel paso dado en 1976 continúa permitiendo el importante y decisivo aporte de los trabajadores más talentosos del país, celebrando ahora sus primeras cuatro décadas. Contribución significativa además para la economía y la defensa de Cuba y su Revolución.