No cederle el paso a las drogas

Foto InternetFoto InternetLa drogas, sus consecuencias y el daño a la vida de los individuos y a la sociedad en general es un tema recurrente en nuestro país. En mi criterio, la estrategia informativa que desarrollan los medios de comunicación está dirigida a promover estilos de vida saludables como parte del trabajo coordinado de todos los actores de la sociedad.

Para el Estado cubano la vigilancia en aeropuertos y costas del territorio nacional conforma el primer eslabón de la cadena, frenar el tráfico de este flagelo impide la comercialización de este solapado enemigo que lleva a la oscuridad a nuestras vidas y niega las posibilidades de poder desarrollar proyectos en el futuro.

La información acertada de las consecuencias nefastas del consumo en cualquiera de sus variantes es primordial, pues contribuye a elevar la percepción de riesgo de los individuos, así como las condicionantes que pudieran derivar en actitudes proclives y que en todos los casos llevan al deterioro de los valores, por ello lo más importante es no comenzar.

Urge, en primera instancia, potenciar los mecanismos de comunicación desde la familia, la escuela y el resto de las instituciones el diálogo constructivo con propuestas enriquecedoras, donde la visita a instituciones culturales, la práctica del deporte, el intercambio y la búsqueda de redes de apoyo serán alternativas para no desviarnos del camino correcto.

No permitamos que la droga ejerza influencia en nuestros proyectos de vida, ella en esencia siempre nos manipula y niega la posibilidad de encontrar el camino.

Tengamos presente que no importan los obstáculos, no perdamos nunca el interés por encontrar la luz, la esperanza de disfrutar ser parte activa del reino de este mundo.