Juan Almeida: cómplice de la creación

Comandante de la Revolución Juan Almeida BosqueComandante de la Revolución Juan Almeida BosqueLa humildad y las dotes excepcionales para lidiar con la tropa y el resto de los compañeros, la condición de mediador de confianza y la extraordinaria capacidad para armar de Juan Almeida Bosque, sumado a la fidelidad, el respeto por la historia y el apego al principio de resistencia en defensa de la patria, lo convierten en inmortal como los grandes hombres que no desaparecen nunca.

Almeida, el comandante de la Revolución, figura entre los revolucionarios con protagonismo relevante desde la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista, fue actor activo en los sucesos del Moncada, calzó el heroísmo, vistió con arrojo el uniforme verde olivo, alzó la bandera cubana sin titubeo y con pasos firmes acompañó a la Revolución triunfante desde 1959 hasta sus últimos días de existencia que no logran silenciar su ejemplo.

Almeida enriqueció la obra transformadora del proceso revolucionario cubano. Por derecho propio recibió el reconocimiento a través de múltiples condecoraciones y órdenes nacionales e internacionales, entre ellas el título honorífico de Héroe de la República de Cuba y la Orden Máximo Gómez de primer grado.

La extraordinaria sensibilidad humana premió el talento y las cualidades de compositor fluyeron hasta el pentagrama  en creaciones musicales del también escritor y poeta que dejó su huella cubanísima en éxitos de siempre como: La Lupe, Dame un traguito, Déjala que baile sola, canciones que inmortalizan cantantes y orquestas de Cuba y el mundo.

Juan Almeida Bosque murió a los 82 años, el 11 de septiembre de 2009. Pido para usted en su honor compartir un traguito, vuelvo otra vez y repaso sus textos de intensa carga emotiva. Sus creaciones hoy nos acompañan.

Gracias Almeida por poner junto al fusil la inspiración y el talento creativo que seducen a través de la música y la palabra.