Cultura popular ariguanabense en la Revolución

El héroe nacional cubano, en  1886, expresó: “la madre del decoro, la savia de la libertad, el mantenimiento de la República y el remedio de sus vicios, es, sobre todo lo demás, la propagación de la cultura”. Nuestro encuentro de hoy estará dedicado a las primeras manifestaciones culturales y deportivas de San Antonio de los Baños después del triunfo revolucionario.

En la segunda quincena de enero de 1959 se creó en San Antonio de los Baños la Comisión Municipal de Cultura. Integrada por Orlando Hernández como su Presidente, tuvo entre sus miembros a Rubén Suárez Quidiello, José Rafael Lauzán, Martín Díaz García y el doctor Manuel Arnau. Exposiciones, obras de teatro, actividades bailables, la elección de la Estrella del Carnaval y la inauguración de la primera Galería de Artes Plásticas municipal, con el nombre de Carlos Salazarte, fueron elocuentes ejemplos de su quehacer cotidiano.

Esta comisión funcionó en la planta alta del antiguo Ayuntamiento. El Carnaval de la Libertad fue la primera gran fiesta popular. Esta tuvo como particularidad la eliminación de la cerca que dividía a blancos y negros en los bailables que se realizaban en la plaza de la iglesia. En junio del propio año 59 se inauguró la Sala Teatro Raymundo Valenzuela, en el local donde radicó el Centro La Luz. A principios de 1961 la Comisión se trasladó para el edificio de la antigua escuela La Santa Infancia. Allí funcionó la Casa Cultural Pablo de la Torriente Brau y el Taller Popular de Artes Plásticas, atendido por Quidiello, Delarra y Escobedo.

En materia deportiva, que también forma parte de la cultura, hay que destacar la participación del equipo del Círculo de Artesanos en los campeonatos de la Unión Atlética Amateurs. Si bien en 1959 ocuparon el quinto lugar, en la temporada siguiente lograría el tercero. Con la creación del Campo Deportivo del Paradero, en 1960, se dieron los primeros pasos para que el deporte se convirtiera en un derecho del pueblo ariguanabense.