Bendiciones para quienes reciben a la vida

Mamá con su bebé recién nacido. Foto InternetMamá con su bebé recién nacido. Foto InternetUna especialidad que se mantiene muy cerca de la vida y de la muerte, es la Obstetricia. Ella acompaña a la mujer en su embarazo, parto y puerperio. En esta vigilancia no pueden existir brechas para que el descuido, el imprevisto o la negligencia malogren la llegada de un nuevo ser: el sueño de toda pareja, la multiplicación de la familia.

Mucho tienen que ver las acciones de prevención, atención del parto, posparto normal y recién nacido normal y también en la salud reproductiva. Por ello, en esta obra humana de alto riesgo el amor a la profesión, los valores humanos del personal médico son pilares esenciales que sostienen la vida.
 
Tener un hijo es la mayor bendición a la que puede aspirar una mujer, el seguimiento del  embarazo forma parte de la garantía del éxito para que la experiencia sea enriquecedora y a la vez aporte salud, además recaba de un sentido de responsabilidad de todas las partes involucradas donde de manera particular las obstétricas cumplen un rol esencial en la atención primaria de salud.
 
Desde 1962, se proclama el Día Internacional de la Obstetricia y la Embarazada en homenaje a San Ramón Nonatto. Nacido en Lérida, España, debe su nombre al hecho de que fue extraído con vida del vientre de su madre, muerta el día anterior. Sacerdote de la orden de la Merced, dedicó su vida a la redención de los cristianos cautivos y llegó a ser nombrado Cardenal por el Papa Gregorio IX. En relación con las circunstancias del nacimiento, este santo fue elegido patrono de las obstétricas, parturientas y embarazadas, celebración que recae en el aniversario de su muerte, ocurrida el 31 de Agosto de 1240.
 
La Obstetricia realiza controles prenatales de bajo riesgo, preparación integral para la maternidad, acciones de prevención, atención del parto, posparto normal y recién nacido normal, con lo cual contribuyen a mejorar la salud del binomio madre-hijo. La atención comprende también aspectos psicológicos y sociales en un período tan especial como es la maternidad, por lo cual la calidad humana del profesional que la realiza es tan importante como su experiencia profesional.