San Antonio de los Baños va a la huelga

Con motivo del asesinato de Frank País García, se desató una oleada huelguística en toda Cuba. En agosto de 1957, el eco de los obreros llegó hasta San Antonio de los Baños.

En la villa del Ariguanabo se creó un Comité de Huelga, con la participación del Movimiento 26 de Julio, el Partido Socialista Popular y los Auténticos. Esa diversidad permitió desarrollar una efectiva propaganda unitaria en los principales centros de trabajo del municipio. Por tal motivo al desatarse la huelga general en la ciudad fue secundada masivamente. Paralizaron sus labores las fábricas, los despalillos, las escogidas, el Banco Garrigó, El Potro, Abono Cacique, Alkázar, el transporte de ómnibus, los centros estudiantiles y los comercios. Solo quedó trabajando ese día la fábrica de levaduras Fleishman.

Aunque la huelga general fue sofocada por las fuerzas represivas, sentó un precedente de unidad y demostró la fuerza, que en mejores condiciones organizativas, era capaz de desplegar el movimiento obrero.

El incremento de las acciones revolucionarias en 1958, llevó a la interrupción del servicio eléctrico en San Antonio y a la destrucción de la Sub-planta eléctrica de Ceiba del Agua. En las proximidades de la iglesia explotó una bomba y la línea del ferrocarril fue saboteada. Se prendió fuego a varias casas de tabaco pertenecientes al batistiano Pedro Valdés. Otras de las acciones más conocidas fue el asalto dirigido por Francisco Ubaldo García Morales, Vallín, a la finca del juez Bringuier, en la que ocuparon armas y municiones. Así, conmovidos por el dolor que representó para los cubanos el vil asesinato de Frank País, los ariguanabenses, como en todo el territorio nacional, se lanzaron a una huelga que marcó un punto de giro para el triunfo definitivo.