Definido por Fidel Castro en La Historia me Absolverá como uno de los problemas más apremiantes de la sociedad neocolonial, la Revolución se ocupó y preocupó por impulsar cambios significativos en este sector.
En materia de salud el Estado cubano trabaja en beneficio del pueblo. Se desarrollan los planes de vacunación para prevenir a la niñez contra la Poliomielitis, el Paludismo, la Tuberculosis y el Tétanos. El Ministerio de Salud Pública en coordinación con la Junta de Coordinación, Ejecución e Inspección del municipio, comienza a desarrollar los planes asistenciales en el campo. En los distintos barrios rurales se efectúan chequeos médicos gratuitos a los pobladores. El Hospital se comienza a nutrir con profesionales más competentes y se califica al personal formado empíricamente. En 1962 se concluyen la sala de Obstetricia, dos salas para niños y se amplía el Cuerpo de Guardia.
De 60 camas aumentaron a 109. En la medida que se aumentaba el personal de salud, se continuó ampliando la atención a la población. El 10 de septiembre de 1967 se inauguró el primer Politécnico integral con un personal técnico compuesto por cinco médicos, tres técnicos de Higiene y Epidemiología, personal de laboratorio, archivo, oficinas, Cruz Roja, administración y limpieza. En ese propio año abre sus puertas la Clínica Estomatológica Raúl González Sánchez, y se crea un módulo estomatólogo en el barrio de La Ceiba.
El Policlínico de Especialidades inició sus servicios en 1970, con cuatro médicos y tres enfermeras generales. Con el transcurso del tiempo se amplían sus especialidades. Cuatro años más tarde el Hospital Iván Portuondo inicia el cuidado de prematuros y se agregan nuevos servicios médicos con el incremento de las salas y salones de operaciones.
Con el triunfo rebelde de 1959, el Estado cubano impulsó el desarrollo de la Salud Pública. Se amplió el acceso de la población a los servicios asistenciales y se avanzó en la formación de profesionales. Nuestro espacio de hoy va dirigido a recordar las transformaciones acometidas en este sector, para un pueblo en Revolución.
La Casa de los Abuelos de San Antonio de los Baños, primera de su tipo en el país, se inauguró el 14 de agosto de 1971. En el año 1974 abren sus puertas el Banco de Sangre, con carácter regional; la Central de Ambulancias, con varios carros para prestar servicios en los municipios limítrofes; y el Almacén de Medicamentos, facilitando la distribución de los fármacos a las diferentes unidades asistenciales. Con la nueva división político-administrativa se creó, en 1976, la Dirección Municipal de Salud Pública. Al año siguiente se inauguraron el local de Fisioterapia del Policlínico de Especialidades y la Casa Terapéutica, para la rehabilitación de los pacientes; así como el Centro Provincial de Higiene y Epidemiología, con personal de microbiología para atender a la población en los diferentes municipios.
En la década del 80 se creó, en una casa de vivienda adaptada para ello, el Hogar Materno, con diez camas para garantizar la atención integral a las embarazadas. Dado el crecimiento de la población, se precisó la creación de policlínicos comunitarios y postas médicas en zonas rurales. Para los años 90 se inició el pesquisaje del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. De esta manera, si comparamos los logros de la Revolución con el panorama imperante antes de 1959, comprenderemos la grandeza de la obra emprendida por la Revolución para garantizar la salud del pueblo cubano.