Flores del músculo

Mujer Deportista Cubana. Foto InternetMujer Deportista Cubana. Foto Internet¡Mujer cubana!, ¿Qué decir de ti en este 23 de agosto?. Decir que eres imprescindible en cada tarea de la Revolución, es algo que ya sabemos.Maestra, constructora, artista, científica, doctora, deportista. A este último grupo de mujeres quiero dedicar mi crónica.¡Cuánto hay de gloria en la mujer deportista cubana!. ¡Cuánto de sacrificio, entrega y amor repartido!. En ellas está la belleza en los tatamis, piscinas, canchas de baloncesto y voleibol, tableros de ajedrez o gimnasios de cultura física.

La historia del deporte cubano las recoge como heroínas incalculables de épicas hazañas. María Caridad Colón y su medalla olímpica en Moscú 80, la primera de una mujer en Latinoamérica. Maritza Martén, Osleidis Menéndez y Yipsi Moreno le siguieron en el atletismo olímpico, las chicas mágicas del judo, las Espectaculares Morenas del Caribe, Débora Andollo y sus record de inmersión, Yohanka González y la plata olímpica en el ciclismo de pista.Tantas y tantas son las hazañas de la mujer deportista cubana, que sería inmensa la lista. Esas flores del músculo; también saben del amor maternal, la pintura del cabello y las uñas y la sonrisa que reparten en cada escenario deportivo universal.

¡Gracias por existir!, mujer deportista cubana. En cada uno de sus triunfos está la obra de la Revolución, la obra invencible de la Federación de Mujeres Cubanas, esa organización que hoy celebra su aniversario 56 más fortalecida y juvenil, gracias al aporte de nuestras atletas.Tal vez faltan otros nombres para adornar esta crónica. El de la profesora de Educación Física, la instructora del área deportiva o la rehabilitadora que sana una lesión con prodigiosas manos.

Todas, absolutamente todas, merecen el respeto de este cronista. Gracias otra vez, mujer deportista cubana. Flores del músculo. Eternas vencedoras de la Revolución y su deporte.