De izquierda a derecha Elisa Franchy-Alfaro junto a los periodistas Mery Delgado y el ya fallecido Freddy Díaz García. Foto Jorge Luis Lazo
Agosto y las celebraciones siempre nos remontan al recuerdo de la creación de la radio cubana. Cuántos nombres se agolpan en la memoria al reconocer el impacto de los medios de comunicación en la vida de los pueblos.
Los habitantes de San Antonio de los Baños cuentan con la emisora Radio Ariguanabo. Desde sus primeros años en ella ejerció el periodismo Elisa Franchy-Alfaro, se entregó con amor y vehemencia a la profesión en el empeño de crecer junto a su tiempo.
En cada jornada la autenticidad del periodismo guió la tradición con agudeza, la inmediatez de no dejar pasar la noticia y la hizo suya, compartió con los compañeros del departamento las vivencias. Multiplicó conocimientos y se impuso a los tropiezos que la vida pone en el camino.
No despreció nada del batallar de los ariguanabenses. Grabadora en mano y amante del testimonio reveló a través de sus apuntes, crónicas y comentarios la extraordinaria sensibilidad de quien encontró en la pluma la mejor manera para crecer como ser humano. En ella está la vocación de saber, de ser ejemplo de mujer. Protagonista en el paso por la vida, vivió resueltamente, pues quizás sospechó lo abrupto del final.
La llegada de un hijo ennoblece y casi sin darnos cuenta guían nuestros sueños y aspiraciones. Amante de la naturaleza y del trabajo como generador de riquezas inculcó en Ernestico -como siempre lo nombró- valores imperecederos, porque la fuerza del ejemplo deja huellas que el tiempo no borra. Hasta los últimos instantes reveló su voluntad de permanecer junto a nosotros, no le dio descanso a la pluma. Activó en un rincón de la sala una máquina de escribir que sustituyó después por la computadora, entre libros estuvo tras la historia y escribió.
Aún en sillón de ruedas mantuvo férrea voluntad esta sencilla mujer que sostuvo los pilares del hogar. Fue sin proponérselo heredera del legado histórico de su cumpleaños, el 14 de junio. Militó en las filas del PCC y marchó como expresión del orgullo de ser cubana. Así fue nuestra colega Elisa Franchy-Alfaro a quien recordaremos siempre con cariño por sus dotes de amiga y compañera.