Tras la caída de la dictadura de Gerardo Machado, el movimiento obrero cubano experimentó cierta efervescencia revolucionaria. En San Antonio de los Baños, los gremios existentes asumieron un papel activo en las luchas por resolver las demandas del proletariado. Por los servicios prestados por esta localidad a las luchas de los trabajadores cubanos, varios de sus hijos se hicieron presentes en los congresos obreros y en la constitución del Partido Comunista.
El Primer Congreso Obrero, celebrado en agosto de 1914 en La Habana, contó con la asistencia de 1 200 delegados de todo el país. En representación de los ariguanabense se encontraba presente Aurelio Valdés, quien habló sobre las necesidades de los colonos. Entre abril de 1920 y febrero de 1925, Emilio Rodríguez Lara participaría en tres importantes conclaves proletarios: el Segundo Congreso Obrero, la reunión constitutiva de la Federación Obrera de La Habana y el Tercer Congreso Obrero Nacional, donde se oficializó la Confederación Nacional Obrera de Cuba. A este último asistieron además Miguel Valdés, por la Federación de Trabajadores de Tabaco en Rama de Cuba y Mario Alejandro Ramos por la Sociedad de Resistencia de Torcedores.
En la constitución del primer Partido Comunista de Cuba, los días 16 y 17 de agosto de 1925, se encontraban presentes dos ariguanabenses. El primero, Emilio Rodríguez Lara, sería escogido como orador en la apertura de la quinta sesión de trabajo; y Miguel Valdés, Secretario del Centro Obrero y dirigente del Sindicato Tabacalero de la localidad. En esta reunión fundacional del primer Partido marxista-leninista de Cuba fue electo Miguel Valdés como miembro del Comité Central, en reconocimiento a los trabajos desarrollados por la Agrupación Comunista de San Antonio de los Baños.

