Ramón Fonst fue el primer latinoamericano en ganar una corona olímpica
Para escribir la historia de los Juegos Olímpicos, necesariamente hay que mencionar a Latinoamérica, como una potencia mundial. Los atletas nacidos en estos países encumbraron a sus naciones a la cima del olimpo en épicas hazañas dignas de reseñar.
Cuba es de esos países que tiene sus propias leyendas. Ramón Fonst fue el primer latinoamericano en ganar una corona olímpica y mantiene el privilegio de ser el máximo conquistador con cuatro títulos. Debutó en los Juegos de Paris 1900 y ganó la espada, y en los juegos de San Luis 1904, en Estados Unidos, sumó otras tres preseas de oro.
El gran Teófilo Stevenson cuenta con un palmarés impresionante. Lo avalan sus títulos olímpicos en Múnich 1972 con solo 20 años, Montreal 1976 y Moscú 1980, siempre compitiendo en la división de los pesos pesados. Su compatriota Félix Savón también logró tres coronas olímpicas.
Si se habla de entrega, coraje y maestría deportiva, el nombre de Alberto Juantorena no puede faltar. “El elegante de las pistas” logró en la cita de Montreal 1976, lo que hasta hoy nadie ha igualado, dos títulos olímpicos en una misma edición. Ganó los 800 metros con registro de (1.43.50) y los 400 con tiempo de (44.26).
Driulis González dominó a su antojo el judo olímpico. Su momento cumbre llegó en Atlanta 1996 donde barrió en la división de 52 kilogramos. Su palmarés olímpico incluye además una medalla de plata en Sidney 2000 y dos de bronce, Barcelona y Atenas.
De los cubanos que hoy están en Río de Janeiro, existen tres que saben lo que representa un oro en la cita más importante del deporte mundial. El pinareño Mijaín López, ganó las ediciones de Beijing 2008 y Londres 2012, y ahora es un potencial medallista dorado para Río.
La artemiseña Idalis Ortiz y el holguinero Leuris Pupo, subieron a lo más alto del podio en Londres 2012 en el judo y el tiro. En el caso de la artemiseña, pudiera repetir su hazaña en Brasil.
Otros latinos con títulos dorados resultaron el marchista ecuatoriano Jefferson Pérez, quien se agenció el oro en los 20 kilómetros en Atlanta 1996 y la plata en Beijing 2008. La nadadora costarricense Claudia Poll, ganadora enAtlanta de los 200 metros libres. De esa forma ubicó por primera vez en el casillero dorado a Costa Rica en Juegos Olímpicos. Cuatro años más tarde, volvió a escalar el podio olímpico, al obtener bronce en las prueba de 200 y 400 metros libres.
El chileno Nicolás Massú logró en el tenis de campo dos oros olímpicos en la cita de Atenas 2004, uno en individuales y el otro en dobles con su compañero Fernando González.
El clavadista Joaquín Capilla compitióen tres ediciones estivales: Londres 1948, Helsinki 1952 y Melbourne 1956. En la capital británica obtuvo dos preseas de bronce. Cuatro años más tarde, en la Helsinki, cambió el color por una plata y en Australia, completó su proeza al ganar el título olímpico en la plataforma. Por último y no menos importante aparece el dominicano Félix Sánchez, ganador en los 400 metros con vallas en Atenas 2004 con tiempo de (47.63) y con ese mismo crono repitió la actuación en Londres 2012.
Nuevas hazañas deparan los juegos de Río de Janeiro. Latinoamérica estará entre ellas, estoy convencido.