Apuntes de los Juegos Olímpicos

 Alberto Juantorena. Foto Internet Alberto Juantorena. Foto Internet Los Juegos Olímpicos están llenos de curiosidades, récords, hechos relevantes, insólitos y hasta atentados terroristas. Comienzo por la cita de Roma 1960.  Wim Esanja, representante de Surinam, descansó toda la mañana en la Villa Olímpica imaginando que su competencia era en la tarde, al llegar al estadio, supo que las eliminatorias se realizaron en la mañana y regresó a casa sin apenas pisar la pista.

 

La edición de México 1968 tuvo el episodio gris del atentado terrorista a la delegación siria, algo que manchó la brillantez de los juegos. Similar acción aconteció en Atlanta 1996, cuando otro atentado en el parque olímpico, dejó saldo de dos muertos y centenares de heridos, incluso muchos atletas y federativos reclamaron la cancelación del evento por falta de seguridad. Estos juegos también depararon la coronación de un equipo africano en el fútbol, cuando Nigeria venció 3-2 Argentina en la final.

 

 

En Munich 1972 el hecho más impactante no fue precisamente una victoria, sino una derrota: la del equipo masculino de baloncesto de Estados Unidos por diferencia de un punto ante la Unión Soviética en la discusión del título. Desde que en Berlín 1936 se desarrolló el primer torneo de este deporte, los quintetos norteamericanos acumulaban 62 éxitos sin fracaso.

Quizás el mayor fiasco de toda la historia ocurrió en Seúl 1988 cuando el bólido canadiense Ben Johnson, ganó con récord mundial de 9,83 segundos los 100 metros lisos, para relegar al estadounidense Carl Lewis (9,92) al segundo lugar en la final más rápida del hectómetro en todos los tiempos. Apenas 72 horas después, fue descalificado al resultar positivo en el examen antidopaje.

 

En Montreal, Canadá, 1976 ocurrieron dos hechos olímpicos inéditos: las puntuaciones perfectas de la gimnasta rumana Nadia Comaneci y los triunfos del atleta cubano Alberto Juantorena en las carreras de 400 y 800 metros. Algo que hasta la fecha nadie ha vuelto a conseguir.

Luego en Moscú 1980 el gimnasta soviético Alexander Ditiatin se convirtió en el único concursante hasta ese entonces en alcanzar ocho medallas en una sola edición, hazaña igualada por el norteamericano Michael Phelps en Beijing 2008 en la natación.

En esa edición de los Juegos Olímpicos, el cubano Teófilo Stevenson, se convirtió en el primer boxeador en obtener tres coronas consecutivas en la misma categoría, después de ganar en Múnich 72 y Montreal 76. Mientras, su compatriota María Caridad Colón, inició la senda dorada para las mujeres latinoamericanas en justas de ese tipo, con un lanzamiento de la jabalina, que resultó récord para los juegos.

Otras actuaciones de lujo en Juegos Olímpicos las rubricaron las Morenas del Caribe del voleibol cubano, con tres títulos desde Barcelona 1992 hasta Sidney 2000. El velocista jamaicano Usain Bolt con sus seis coronas consecutivas en cien, doscientos y relevo 4x100 y los pertiguistas rusos Serguei Bubka y Yelena Isynvayeva, ambos ganadores en la pértiga con record para los juegos. Una nueva historia está por escribirse desde hoy en la cita de Río de Janeiro. Esperemos que Cuba vuelva a ser protagonista.