Artemisa por brillar en Brasil

  La artemiseña Idalis Ortiz. Foto: Tomada de InternetLa artemiseña Idalis Ortiz. Foto: Tomada de Internet

Artemisa pudiera brillar en los Juegos Olímpicos de Brasil y de esa manera estar entre las mejores naciones del mundo, incluso por encima de algunas que se consideran potencias.

La delegación de Artemisa cifra sus esperanzas en la judoca de Candelaria, Idalis Ortiz Bocourt, oro olímpico en Londres 2008, en más de 78 kilogramos y quien aspira a regresar a lo más alto del podio, aún sabiendo que sus rivales son de primer nivel.
 
Si logra el oro, sería una excelente actuación, si no es así, y al menos se va con una medalla, sería su tercera en tres presentaciones, pues en Beijing logró bronce y cuatro años después el oro.
 
La otra representación de la provincia con opciones reales de una medalla, es la ciclista de Güira de Melena, Marlies Mejías, quien se codea entre las mejores del mundo en Copas, Panamericanos y Campeonatos Mundiales. Esta es la segunda inclusión de la pedalista artemiseña en citas estivales y espera ahora una medalla de cualquier color.
 
Estará en una modalidad difícil como es el Ómnium, pero se sabe con opciones y pudiera regalarnos el alegrón. Anteriormente logró un octavo lugar en Londres 2008 y ahora sabe que la provincia y Cuba esperan de ella, un buen registro y resultado para que suba al podio de premiaciones.
 
El otro representante de Artemisa en los Juegos de Brasil con opciones de avanzar es el velocista William Collazo, un atleta en ascenso que pudiera tener buenos resultados de acuerdo a su palmarés en el cuatrienio olímpico.
 
 Nuestra delegación también pudiera encontrar medallas en el trabajo, no precisamente en las canchas, pistas o estadios, del sicólogo de la selección nacional de boxeo, Julio Arturo Ordoqui Baldriche, un ariguanabense, que desde sus funciones, tiene la misión de llevar la sicología a sus atletas y hacer que ellos la pongan en práctica para avanzar en el organigrama de competencias y lograr medallas.
 
Artemisa estará en Río de Janeiro para brillar, como lo hizo en Londres. Esperemos. El deseo existe, las esperanzas también.