Las luchas independentistas iniciaron en 1868. Foto: Tomada de Internet
La Revolución Cubana está marcada por la continuidad de lucha de la gesta libertaria iniciada en 1968, el espíritu rebelde de los mambises es un referente constante en el empeño de mantener hoy la paz y la independencia conquistada.
Por ello Fidel y los combatientes del movimiento 26 de julio retomaron la concepción ética del combate político. La idea de la revolución era inseparable, la fibra patriótica y la confianza en el ideal mantuvo en la Sierra Maestra la unidad de la tropa, contribuyó al despertar de la conciencia nacional, fue definitoria y revela la verdad histórica de que una Revolución no se hace en un día, pero se comienza en un segundo.
La historia de la Revolución Cubana trasciende por el carácter popular, logró crear conciencia y confianza en la necesidad del cambio rotundo. Los rebeldes eran hombres de pueblo sumados a la causa para salvar el destino de la Patria, esa virtud permitió el triunfo definitivo.
Los Moncadistas tenían el honroso objetivo de hacer una patria mejor, sueño supremo del Apóstol, declarado por Fidel Castro como el autor intelectual del Moncada. Se continuaban las ideas y la Revolución que soñó Carlos Manuel de Céspedes, Ignacio Agramonte, Mella, Guiteras y Villena entre otros. Seguidores del sentimiento patriótico, de los ideales independentistas, por la dignidad y el decoro de los hombres y mujeres en Cuba.
En esencia la Revolución Cubana revela la continuidad de las acciones revolucionarias. Fidel en vísperas de las acciones del 26 de julio expresó: “Podrán vencer dentro de unas horas o ser vencidos pero de todas maneras (…) El movimiento triunfará si vencemos mañana, se hará más pronto de lo que aspiró Martí. Si ocurriera lo contrario, el gesto servirá de ejemplo al pueblo de Cuba, a tomar la bandera y seguir adelante”. El pensamiento previsor del líder anunció con optimismo que comenzaba una nueva etapa en el proceso de liberación nacional y en la continuidad de la lucha revolucionaria de los cubanos por su legítima independencia.

