Manolito: el Quijote del Ariguanabo

San Antonio de los Baños tiene muchas figuras emblemáticas, que llenan de orgullo a este terruño. ¿Quien no conoce a Manolito el profe de pintura?. Un ser que lo pudiéramos comparar con un ángel con el mero hecho de que por donde pasa deja una huella de bondad y consejos sanos. Es la persona a la cual se le unen muchos jóvenes amantes del arte, a los  que quiere como los hijos que la vida no le dio.

Para muchos es el Quijote del Ariguanabo, camina errante por las calles de la Villa  acompañado de sueños esos que pone al descubierto en cada una de sus obras. En ellas encontrarás parte importante de este pueblo junto a una máquina de coser. Su apariencia menuda y su caminar rápido, como destello de luz por las calles y avenidas, dejan el aroma de este aventurero que siempre tiene presente su función de maestro.

Este amante del Ariguanabo refleja siempre en sus obras parte de esta  geografía nacional, con destacada maestría y dominio. Manolito es aquel maestro que no solo enseña la forma de plasmar los dibujos en un papel, él siempre trata de inculcar acciones que hacen de sus alumnos mejores seres humanos. Jubilado, sigue su faena, impregnando en cada alumno la confianza en sí mismo y el saber que siempre puede lograr algo mejor si se lo propone.