El control interno es vital para mantener el funcionamiento eficiente de cualquier empresa, ya sea estatal o del sector privado. Quizás alguien se pregunte ¿qué es control interno? Control interno son aquellas acciones que permiten conocer cómo marcha el trabajo de cada entidad. Estas acciones se aplican teniendo en cuenta la función de cada empresa y de su aplicación o no dependen muchos factores que provocan consecuencias positivas o negativas.
Inspeccionar internamente a una entidad significa comprobar cómo funcionan muchos aspectos, desde la disciplina de los trabajadores, hasta el manejo del presupuesto. En el caso de las empresas, es importante que se apliquen las medidas de control interno para mostrar cualquier anomalía, tal es el caso de pagos indebidos, o pagos que no se efectúan a quien realmente realiza el trabajo con calidad. El control interno además se aplica para detectar desvío de recursos, cuyas consecuencias pueden afectar a los trabajadores y a los pobladores.
Si no se controla el trabajo que realizan los demás, ¿cómo evitar que algunos se enriquezcan ilícitamente y vivan con desfachatada impunidad? Gracias al control interno, muchas empresas han logrado descubrir sustracciones de dinero y recursos que a la larga, sólo perjudican a quienes trabajan honradamente.
Pienso que en los tiempos actuales, el control interno debe ser parte indispensable de cada empresa, ya sea estatal o del sector privado, pues los desvíos de recursos y de dinero, sólo afectan aún más la economía del Estado y a nuestros bolsillos, pues los productos al escasear se encarecen, haciendo más difícil sostener la economía.
Es por ello que en cada empresa quienes tienen la misión de fiscalizar el trabajo de la misma, deben ser muy conocedores del tema y realizar su labor con seriedad, pues así contribuyen al buen funcionamiento de la empresa y el respeto de los demás.