Lionel Messi. Foto: Tomada de Internet
El balón de fútbol ocupó su posición en el manchón de los penales. Comenzaba así la ronda de vida o muerte para Argentina y Chile en la decisión de la Copa América Centenario. Arturo Vidal, “el rey” fue el primero en cobrar. Zapatazo y la esférica terminó en las manos de Romero.
Era el turno de Leonel Messi. Todos los ojos del mundo giraban en torno a su diminuta figura. Colocó la esférica y al golpearla se elevó tanto que quiso acariciar las nubes ¡Falló Messi! Increíble, decían unos. No puede ser, comentaban otros. Unos terceros solo pensaron, Messi no gana el bueno, no sabe ganar con la selección de Argentina.
Dolor, vergüenza, pupilas humedecidas por saberse culpable. Otra vez perdió la “Pulga”. Otra vez se quedó sin la Copa América, a pesar de su esfuerzo, a pesar de repartir balones, a pesar de burlar a los defensores y hacer fintas con la magia de un dios en la tierra.
¡No te marches Pibe! Es el reclamo de los argentinos. Todos le apoyan y le piden que se quede. No siempre se puede. El título de Copa América te fue esquivo. Lo intentaste, lo buscaste con elegancia y maestría, pero se resistió a ser parte de tu palmarés.
La selección regresa a la Argentina de César Luis Mennotti, Diego Armando Maradona, Claudio Caniggia y Gabriel Omar Batistuta. Regresa con la cabeza entre las piernas, como refleja la prensa deportiva de ese país. Regresa y en el aeropuerto la hinchada le pide al mejor del mundo que se queda con la selección. ¡No te marches pibe!, reclaman los seguidores del fútbol en la tierra del tango. No cantes como Gardel, en su estribillo: “Adiós muchachos compañeros de mi vida”…
"Se terminó la Selección para mí. Lo intenté mucho, pero no se pudo”. “Intenté muchas veces ganar algo con Argentina y nadie lo quería más que yo. Fueron cuatro finales perdidas y no pude” . Declaró el mejor del mundo a sus seguidores. Todos saben de tu dolor, de tu pasión por el fútbol y el equipo nacional.
No te marches pibe. Argentina necesita de tu magia para el Mundial de Rusia. Necesita de tus goles para sentir orgullo. Eres necesario, imprescindible, único en la faz de la tierra. Te faltan los grandes títulos, es verdad, pero te sobran Balones de Oro, liderazgos con el Barcelona y titularidad en cualquier espacio de cancha en que te presentes.
Eres un mortal y puedes errar. Lo hiciste ahora, cuando menos lo esperaban tus hinchas. Tu camiseta cubrió el rostro de barba rojiza, cubrió las pupilas que derramaron lágrimas y escondió el dolor que por instantes, segundos, minutos, tal vez horas, te convirtió en villano.
Eso no importa Leonel. Te necesita Argentina, te necesita el mundo del fútbol. Volverás a la selección de barras azules y blancas. Volverás porque tu Argentina se duele de no verte en juego. No eres el único en fallar un cobro de penal. Tampoco serás el último. No te marches pibe. El fútbol de Argentina se duele sin tu presencia, te lo aseguro.
Algunas curiosidades de la Copa América de Fútbol