Foto: Luis Alberto DH
Equipo ariguanabense de la serie 2016. Foto: Luis Alberto DH
Juego final del béisbol en Artemisa para la primera categoría. El campeón defensor, San Antonio de los Baños, está a un out de perder la corona. Candelaria a un out de hacer historia y unirse a la lista de titulares.
Empuña Yendris Magaña. Dos strikes sin bolas en la en la cuenta. Se coloca de frente en el box el lanzador relevista Wilfredo Frías, se impulsa, ahí lanza. ¡Strike cantado el tercero! Candelaria es el nuevo campeón provincial.
Tristeza, desilusión, rostros marchitos y pupilas humedecidas es la panorámica que se aprecia en los peloteros y la dirección del equipo San Antonio de los Baños. Vergüenza de campeones en un jueves para olvidar. Se escapó la tercera corona. Duele, es cierto. Mucho más, cuando se sabe que la victoria se esfumó ante una delirante afición que abarrotó el estadio Julio Pérez, para apoyar al campeón defensor.
Atrás quedan ilusiones y sueños, promesas truncas y palabras que no pueden brotar, porque el nudo en la garganta lo impide. Batallaron por la corona, pero no pudieron. Faltó el batazo a la hora oportuna. Faltó el correcto corrido en las bases y la concentración en momentos claves.
¡Levanten la frente muchachos! Su pueblo les respeta a pesar de la derrota. Perdieron la corona de campeones, pero no la vergüenza, moral y estabilidad, que ostentan en seis Series Provinciales de Béisbol.
Ciento once victorias y cincuenta y cuatro derrotas en seis campañas, dicen más que cualquier crónica. Dicen mucho de la estirpe del béisbol ariguanabense. Dicen también de la hidalguía de un mentor como Roberto Chávez Mazola. Un mentor que sabe hacer milagros con equipos endebles. Ese que a pesar de sus detractores, merece mucho más de lo que hasta hoy ostenta.
Ahora no fue posible. A pesar de todo, Roberto Chávez Mazola y sus peloteros, tienen mi apoyo. Dos títulos, tres segundos lugares y un tercer peldaño, no pueden ser empañados. Esta vez ganó el que mejor lo hizo. Ganó Candelaria y merece la felicitación. Le pertenece disfrutar su primer campeonato.
San Antonio de los Baños, peleó hasta el final. No digo, cayó con las botas puestas, porque no me parece justo. Ganó un nuevo espacio en el podio, ese que le pertenece por derecho propio. Felicidades también subcampeones. Perdieron el campeonato, pero nunca la vergüenza deportiva, la vergüenza de campeones.
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