El arte de crear y sus múltiples lecciones

Fotos cortesía del entrevistado.

Daniel Arango Sandoval ¨Anamú¨Daniel Arango Sandoval ¨Anamú¨

San Antonio de los Baños es inspiración, cuna de poetas y creadores y en especial es tierra pródiga en artistas de las artes plásticas. El acercamiento a la vida y obra de Daniel Arango nos revela la fuerza enriquecedora y el poder del arte. Graduado de San Alejandro en 1987, continuó estudios y se tituló en restauración y conservación en el Museo Nacional de Bellas Artes, además es Licenciado en Enseñanza Artística y devenido por vocación escritor de textos infantiles.

¿Qué recuerdas de tus primeros pasos en el arte?

Me gradué e hice la especialidad de escultura. Desde niño me apasionaron las disímiles formas y los más variados contrastes en que se nos presenta la naturaleza, las huellas de los carros en la tierra luego de la lluvia. En las nubes, en las manchas descubro figuras, formas, en el hogar. Mi madre alimentaba esa preferencia y gusto por la creación. Viví en un hogar pobre, de carencias sin abundancia de dinero, por eso desde mi niñez prefería lo que lograba con mis manos, los juguetes, los objetos y además forjó valores, amor al trabajo.

¿Qué motivaciones tienes en la vida?

Los sueños tienen un lugar privilegiado, ellos son un referente tanto en la literatura como en la escultura. Considero que las artes en la vida de los seres humanos tiene que ser una coraza contra los males, los infortunios, no me inspiran la tristeza, ni el pesimismo. Mi obra apunta a la sensualidad. La ruptura del matrimonio de mis padres dejó en mí siempre hambre de afecto. A pesar de que mi madre tuvo larga vida fue un río en cascadas. La tuve y la tengo, no me abandona nunca. La vida es compleja, el mundo es un todo con mil aristas. También en mi obra está lo erótico, soy conceptualista, busco la síntesis, la claridad.

¿Qué otras metas tiene el creador?

Desde la preferencia por las formas ahora sumo el color, me afano en ir más allá y dar la profundidad. Siento la influencia de la escultura y trabajo en la pintura lo tridimensional. Me empeño en ir más allá, me intereso no sólo en la casa, el frente, la fachada, la integro al espacio con el propósito de dar el reverso a la figura envuelta dentro de todo el formato.

¿Qué te aporta la literatura infantil?

Es una necesidad, es la posibilidad de dar y recibir, es la oportunidad de llenar la vida de retazos, es saldar la deuda de mi infancia, lleno mi vida con episodios infantiles, lo asumo como un divertimento, me llena de optimismo, me nutre. Considero que es un entrenamiento en estos momentos, pues trabajo en un libro. El género no abunda, es teatro infantil. Lo titulo Retablo de campiña. En él los niños encontrarán temas que le preocupan al alumnos, sus necesidades. El objetivo es poder ayudarlos para que puedan canalizar sus emociones, sus sentimientos a través del dibujo y lo más importante: que puedan ser a través del arte una mejor persona. Ellos me complementan, no me falta la compañía y logran la proyección, aún cuando la paternidad no la he logrado por el acto natural de la vida, pero la he forjado con la necesidad de dar y esa es la razón misma de estar vivo.

¿Cómo siente Daniel la acción de restaurar?

Para mí es parte de la vida. El ser humano se enferma, el tránsito de los años deja huellas devastadoras, ¿qué hacer entonces? alargar la vida de una pieza para que siga entre nosotros. La restauración es como poder hacer remedios, me place tanto como en el acto mismo de la creación, es la prolongación de la vida, es mágico y a la vez real devolverle lozanía para no apartarla del camino. El ejercicio de la profesión es una permanente lección que me retribuye, lo disfruto.

Muestra de algunas de sus obras

Obra 1Obra 1

Obra 2Obra 2

Obra 3Obra 3