Imagen: Luis Alberto DH
Marta García, ante todo maestra. Imagen: Luis Alberto DH
Marta García, la protagonista de esta serie de Nuestra Historia se incorporó a la lucha clandestina en época de la dictadura de Fulgencio Batista y a partir de 1959 se enfrascó en diversas tareas de la Revolución. Como miembro de las Milicias Nacionales Revolucionarias, realiza guardias en los centros educacionales de Caimito durante la agresión por Playa Girón y en los días de la Crisis de Octubre. Para continuar esta reseña sobre la vida y obra de la maestra Marta García, acompáñenos después de la pausa.
En 1962, al producirse la renuncia de los profesores de Secundaria Básica, Marta García fue llamada para ocupar la cátedra de Español en la ESBU Carlos Gutiérrez Menoyo. Meses después la nombraron directora del centro, sin abandonar el aula. Durante el tiempo que desempeñó tal responsabilidad, la institución alcanzó la distinción de Escuela Modelo y en el año 1965 fue seleccionada, por su entrega en cuerpo y alma al magisterio, Educadora Destacada. Con tales avales NO es de extrañar que en abril de 1969 fuera trasladada para la dirección de la Secundaria Básica Domingo Lence Novo, de San Antonio de los Baños. Allí obtuvo la militancia del Partido Comunista de Cuba y prestó servicios hasta marzo de 1970. Todavía algunos de sus alumnos transitan por las calles de la villa del Humor y recuerdan las enseñanzas de Marta García Sánchez.
Por problemas familiares pidió su sustitución en la dirección y pasó a la Secundaria Básica de Bauta hasta enero de 1971, en que se inaugura la ESBEC Ceiba 1. Allí también acogió a estudiantes de la villa del Ariguanabo.
Una mujer dispuesta a estar siempre donde la Revolución más la necesitara. Maestra normalista tanto en el sector rural como en el urbano. Capaz de enseñar, con igual preparación y entrega, las primeras letras y operaciones de cálculo en la primaria, como la gramática y la literatura en secundaria básica, Marta García, vivió para instruir y educar. Fue, ante todo, maestra.
En su querida Escuela Secundaria Básica en el Campo Ceiba 1 se desempeñó como Secretaria Docente y Jefa de Cátedra de Español. Ocupó la Secretaría de Organización en su núcleo del Partido e integra el Comité Municipal. Por su preparación y entrega a la docencia es nuevamente merecedora de la condición de Educadora Destacada. Allí trabaja incansablemente hasta septiembre de 1979, fecha en que pasa al Instituto de Economía de Caimito. Durante años participa en las jornadas agrícolas de escuela al campo en el Plan Ceiba y en la Empresa Tabacalera Lázaro Peña de San Antonio de los Baños. En 1982 se acoge a la jubilación, pero permanece activa en las labores educacionales en su municipio.
Integró las filas de los CDR y la FMC desde su fundación. Fue delegada a las asambleas municipales del Partido durante los tres primeros congresos de esa organización. Por su meritoria trayectoria laboral y entrega revolucionaria recibió las medallas Frank País y la de la Alfabetización, la distinción 28 de septiembre y múltiples diplomas de reconocimiento. Con su fallecimiento a los 81 años de edad, el treinta de agosto de 2005, víctima de un derrame cerebral, la educación cubana perdía a una de sus más abnegadas profesionales. Los que la conocieron y tuvieron el privilegio de ser sus discípulos, siempre tendrán un lugar para recordar con admiración a Marta García Sánchez.