Tesoros de la infancia. Foto: InternetPaulo Coelho sobre los niños expresó: Un niño siempre puede enseñar tres cosas a un adulto: a ponerse contento sin motivo, a estar siempre ocupado con algo y a saber exigir con todas sus fuerzas aquello que desea. Cuanta verdad pues en Cuba gozan del privilegio de la paz y la libertad conquistada. Es casi imposible permanecer ajenos a la alegría infantil, contagian con la risa, el entusiasmo, las travesuras, la ingenuidad y nobleza propia de una vida sustentada en pilares de felicidad puesta a prueba en el acto consciente de saberse dueños del aire y la libertad que respiran de esa misma manera expresan sus inquietudes, hacen valer sus derechos, participan en todos los actos públicos, custodian las urnas porque se saben reflejados en la propia constitución. Su voz es escuchada, la hacen valer desde edades tempranas para ello cuentan desde el aula hasta los congresos con la oportunidad de que tengan en cuenta sus criterios.
Nuestro país exhibe logros tangibles en la protección de la niñez y ratifica su respaldo a las convenciones internacionales, defensoras de los derechos de la infancia al considerarla el futuro de la humanidad de ahí que se le garanticen todos los niveles de educación de forma gratuita y el derecho a instruirse, los índices de matrículas en la enseñanza media y media superior sean elogiables con respeto al resto del Tercer Mundo. El sistema educacional garantiza a los menores una instrucción con parámetros adecuados desde edades tempranas y nos enorgullecemos de que no exista trabajo infantil, porque la legislación lo prohíbe, lo cual es casi una constante en otros países como consecuencia de la pobreza y del orden social establecido.
Los cubanos y otros hombres y mujeres de todo el mundo conocedores de la realidad en Cuba reconocemos las razones de porque no es casualidad que de los 600 millones de niños pobres y desamparados en el mundo, ninguno sea cubano y esa fue y es una de las motivaciones para hacer una Revolución. Desde 1959 ese segmento poblacional es una prioridad para el Estado. Los niños reciben una atención desde el comienzo del embarazo de la madre, con un seguimiento obstétrico-ginecológico de alta calidad, y eso ya es garantía de un nacimiento satisfactorio.
La dura realidad que ocupa a los medios sobre la venta de infantes, prostitución infantil y su utilización en la pornografía en el mundo nada tiene que ver con los infantes en nuestro país y de gran impacto es la fuerza positiva que revela la disminución de la mortalidad infantil tanto en áreas urbanas como rurales. En todos los rincones de la geografía nacional el ambiente se torna festivo para la celebración este Primero de junio, Día Internacional de la Infancia. Gozan de seguridad y viven intensamente cada minuto en parques, plazas, instalaciones pioneriles, teatros, instalaciones deportivas, hogares de niños sin amparo familiar, hospitales y salas de pediatría.
Está previsto en el país la celebración del día de la infancia esa que José Martí llamó "la edad de oro" por ello expresó:”deben cultivarse en la infancia preferentemente los sentimientos de independencia y dignidad. De ahí que las doctrinas del Maestro guíen a la Revolución y se fomenten sentimientos de igualdad, entendimiento y hermandad entre todos los niños como objetivo en la formación y educación en valores.
Los festejos no constituyen condición exclusiva para esta fecha, el mensaje es y seguirá siendo la razón para luchar en todo el mundo por un bastión de esperanza para la infancia y su protección. Ellos multiplican ese mensaje con el deseo de que todos los niños del mundo puedan vivir felices y puedan contar con un sistema multisectorial y multidisciplinario, conformado por entidades gubernamentales, no gubernamentales, organizaciones sociales y población en general que contribuyen a un mejor cumplimiento de los derechos de la infancia.