río Ariguanabo. Foto: Internet
Uno de los temas recurrentes en la obra de Silvio Rodríguez es el amor a la naturaleza. Elementos como el río y la vegetación del Ariguanabo tienen protagonismo en más de una oportunidad.
Muchas de sus canciones exponen los sentimientos del autor por ese querido, entrañable amigo y compañero de juegos que fue el río Ariguanabo. Quienes conocen la obra de Silvio reconocen que uno de los temas donde se expone con fuerza este sentimiento es Cuando yo era un enano, donde expresa:
Cuando yo era un vejigo me iba pa´l río
Porque era hermoso, aunque estaba prohibido por peligroso
Como jagüey y ceiba, como la palma y la yagruma,
Cuando yo era vejigo era del monte y soñaba espuma.
En marzo de 1999 en una entrevista que ofreció sobre el río Ariguanabo Silvio expresó: Aquí tiramos las primeras piedras y aprendimos a nadar casi todos los muchachos del pueblo. Crecí conviviendo con él, queriéndole. Hoy trabajamos por devolverle la vitalidad. Es una tarea inmensa por el grado de deterioro que presenta.
Estas palabras reafirman los sentimientos y añoranza de Silvio por el río y a la vez llama a unir esfuerzos para rescatarlo. Lo que en un tiempo fue escenario majestuoso de juegos entre la vegetación, hoy agoniza y sobre esta nueva situación del Ariguanabo Silvio también cantó en su tema: Anoche fue la orquesta.

