El trovador con integrantes de la Cuarta Brigada en San Antonio de los Baños. Foto: InternetLas personas nacidas en esta tierra de río y palmas sienten orgullo de ser ariguanabense y más de uno hace suya la frase: Yo soy de donde hay un río. Su autor, Silvio Rodríguez, uno de los mayores trovadores cubanos, tiene su cuna en las orillas del Río Ariguanabo. A su entorno natural, a su pueblo querido San Antonio de los Baños Silvio dedicó más de una canción. Sobre estas composiciones y su historia le invito a conocer hoy.
Silvio Rodríguez nació en un hogar devoto del arte y cuidadores de la naturaleza. La estirpe musical le llega de su madre Argelia, quien lo arrulló en incontables noches con la melodía de su voz. También escuchó cantar a su padre, tíos y su abuelo Félix. Este último fue motivo de inspiración para Silvio, pues le contó las historias y experiencias revolucionarias que vivió en Tampa cuando conoció a Martí, de las luchas del movimiento obrero tabacalero y la gesta insurreccional contra la tiranía batistiana.
Las vivencias del abuelo Félix sirvieron de inspiración a este cantautor cuya personalidad se cuajó entre el arte y el patriotismo. Su tema Décimas a mi abuelo expone el orgullo que siente Silvio Rodríguez de sus raíces ariguanabenses. Así se evidencia cuando dice: Yo soy de donde hay un río,
De la punta de una loma,
De familia con aroma
A tierra, tabaco y frío;
Soy de un paraje con brío
Donde mi infancia surtí,
Y cuando después partí
Me fui sabiendo que en Tampa,
Mi abuelo habló con Martí