Pintor del Ariguanabo

San Antonio de los Baños es una ciudad amada por sus habitantes, muchos artistas hacen de ella su mejor modelo. Las calles ariguanabenses, la iglesia, la Placita y sus puentes se encuentran reflejados en  muchos lienzos. Rubén Suarez Quidiello, pintor cubano natural de esta Villa plasmó en telas a su pueblo querido en varias ocasiones. Si desea conocer detalles sobre la vida y obra de Quidiello le invito a leer estas líneas.

A Rubén Suárez Quidiello se le conoció entre sus amigos más cercanos como el gallego por ser hijo de una cubana y un español. Nació el 23 de agosto de 1915 y se graduó de la Academia de San Alejandro. La principal fuente de inspiración del artista ariguanabense fue su pueblo natal, por lo que se le conoce como el pintor del Ariguanabo. En 1961 Quidiello trabajó como instructor de arte en el taller popular de San Antonio de los Baños, destacándose en su labor docente. Este notable pintor fue miembro de honor de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba de La Habana, merecedor de varios reconocimientos, entre ellos Premio Nacional de Pintura en 1953, medalla Raúl Gómez García y distinción por la Cultura Nacional. Realizó más de 20 exposiciones personales y participó en varias muestras colectivas, tanto en Cuba como en el extranjero.

El gallego trabajó con expresión apasionada el paisaje urbano, pintó en reiteradas ocasiones la Placita, el parque de la iglesia, las antiguas casas, las calles, y el río donde reflejó de forma realista la virtud de la luz y el movimiento del agua. Algunas de sus obras se pueden apreciar en las salas del Museo Municipal de Historia José Rafael Lauzán. Estas junto a otros trabajos muestran el amor del artista hacia su pueblo querido y sirven de inspiración a futuros jóvenes ariguanabenses amantes de los pinceles y los colores.

Rubén Suarez Quidiello, el pintor del Ariguanabo, falleció el 2 de agosto de 1990 y dejó un hermoso legado cultural para las nuevas generaciones de artistas en San Antonio de los Baños.