Personas víctimas de la reconcentración. Foto tomada de InternetEn 1896 el Ejército Libertador llevó la guerra de oriente a occidente, España necesitaba tomar medidas que le permitieran poner fin al proceso insurreccional de Isla. Martínez Campo gobernador y capitán general de Cuba, en carta confidencial al presidente del Consejo de Ministros de España propuso como medida una reconcentración de los campesinos.
La disposición tenía como objetivo impedir que la población campesina cooperara con el Ejército Libertador. Martínez Campos creía no tener condiciones personales para hacer cumplir la ley de reconcentración y recomendó para esta misión a Valeriano Weyler. Valeriano ordenó a todos los habitantes del campo a trasladarse en un término de 8 días hacia los poblados donde existieran tropas españolas. Aquellos que no cumplieran sus órdenes serían castigados a la pena de muerte.
San Antonio de los Baños sufrió las consecuencias de la reconcentraron. A la Villa llegaron gran cantidad de campesinos, estos venían afligidos por la pérdida de sus pertenencias las cuales fueron quemadas por los españoles para evitar que los mambises las utilizaran. Los reconcentrados vagaban por las calles ariguanabenses descalzos, desnudos y hambrientos. Más de mil niños estaban desamparados sin padres ni familiares, muchos murieron enfermos de varicela y otras epidemias.
Estas personas no tenían dónde refugiarse porque en la localidad existían muy pocos portales, el Hospital Civil Cruz Roja y los locales de los colegios fueron tomados por el comandante militar para atender a los soldados enfermos y heridos. Los miembros del cuartel ocuparon el Círculo de Artesanos y en el Casino Español se ubicó el Estado Mayor de los voluntarios.
Los reconcentrados se alimentaban con una sopa popular que se repartía una vez al día y dormían a la intemperie acumulados en rincones y solares. Esta medida adoptada por Weyler tuvo efectos devastadores para la población específicamente para las mujeres, niños y ancianos que fueron obligados a vivir con hambre extrema, penuria y enfermedades, entre ellas la viruela. Los alimentos comenzaron a escasear pues la producción agrícola se afectó por no contar con la mano de obra necesaria ya que muchos hombres en edad de trabajo estaban reconcentrados. Entre 1896 y 1898 en San Antonio de los Baños murieron producto de la reconcentración casi 7 000 personas.