Meses antes del inicio de la guerra del 95 Julio Rosas se trasladó a Cayo Hueso y colaboró con el Partido Revolucionario Cubano. Fue el primero en afirmar que José Martí llamó a San Antonio el pueblo del honor, al término de la guerra regresó y fundó en nuestra Villa el periódico Honor de Cuba. La obra de este hijo adoptivo de San Antonio fue reconocida por nuestro apóstol. El 11 de junio de 1892 José Martí escribe en el periódico Patria: Los que vienen de Cuba nos hablan de un maestro solitario, que en la orillas de su ariguanabo natal, no siente que vive (...)
Él, Julio Rosas, es de aquellos criollos de mérito indígena, que sacan del corazón nuevo y adolorido de su tierra la fe creadora (…) Él fue quien cuando su pueblo se vistió de fiesta para celebrar la memoria de Heredia, saludó con elocuencia genuina el gran poeta y al orador Manuel Sanguily.
Cirilo Villaverde, el gran novelista del siglo 19, dedicó la novela El Penitente a Francisco Puig. Estos dos hombres de las letras estaban unidos por una gran amistad. La correspondencia sostenida entre ellos constituye hoy un testimonio de la vida del filántropo abolicionista. En el libro Cuba en la Mano del autor Roladán Ulliarte, se puede leer: Vivió sus últimos tiempos en la más triste miseria, siempre activo y soñador, sin jamás aceptar ni un solo puesto. José Francisco Puig de la Puente murió en la Villa ariguanabense el 8 de diciembre de 1917. Murió olvidado en la miseria de un cuartucho.
El 5 de julio de 2005 por acuerdo de la Comisión de Asuntos Históricos del Partido Comunista Municipal se decide nombrar a la biblioteca local, Julio Rosas. En el acta de nombramiento se plantea: Julio Rosas fue un combatiente revolucionario, que utilizó como armas el magisterio, la literatura y el periodismo; luchó contra la esclavitud y abrazó la causa de nuestra independencia nacional.
Denominar la Biblioteca Municipal Julio Rosas, es saldar una antigua deuda de gratitud y rectificar un olvido inmerecido con esta gran figura de las letras cubanas y mantener la raíz de nuestras tradiciones locales.


