Foto tomada de InternetNuestra tierra jamás podrá ser conquistada. Es la premisa sobre la cual laboran los cubanos en diferentes esferas. Desde cualquier puesto de trabajo podemos defender la obra revolucionaria y un nuevo Primero de Mayo será más que suficiente para demostrarlo. Pienso que los trabajadores cubanos desempeñan un rol preponderante en su esfuerzo por asegurar el avance económico de la Revolución, el socialismo y poseen un papel de vanguardia en la defensa de las principales conquistas del país.
Son diversas, en mi opinión, las batallas que cada día libramos quienes ocupamos un puesto laboral en Cuba. Nuestra nación vive hoy transformaciones en el ámbito económico, social, político, desarrollamos un proceso de perfeccionamiento del Poder Popular que es la base y el sustento de la Revolución. Además, desplegamos nuevas formas de gestión económica, vías innovadoras para impulsar aún más el trabajo por cuenta propia que tantos frutos ha dado a la economía.
Considero que este primero de mayo, cuando celebremos otra jornada internacional de los trabajadores, los cubanos y específicamente los jóvenes, debemos sentirnos orgullosos de nuestro desempeño en áreas valiosas como la Medicina, la producción de alimentos, las cosechas tabacaleras, la prensa, la construcción o las diferentes ramas de la Ingeniería. Todos, sin excepción, tributamos al mantenimiento de la obra revolucionaria, pues avanzamos junto a la Patria donde nacimos para en un futuro cercano observar logros significativos.
Este año sobran razones para estrechar lazos entre los diferentes sectores del país, para sobrecumplir planes de ahorro, sustitución de importaciones y procesos inversionistas. El primero de mayo será una oportunidad más para ratificar el compromiso de los trabajadores con otros pueblos de Latinoamérica y el mundo, tan luchadores como nuestros hombres y mujeres unidos en el socialismo en una tierra de fortalezas, valores y batallas.


