Julio Rosas (Parte 1)

Francisco Puig y de la Puente. Conocido por el seudónimo Julio Rosas, fue un escritor de gran importancia en la historia literaria de Cuba. En sus obras abordó el tema de la esclavitud, colaboró en diversas publicaciones de la época y se vinculó a grupos de conspiraciones anticoloniales. Este hombre de las letras vivió durante muchos años en San Antonio de los Baños. Para conocer más detalles sobre la vida de este ariguanabense, acompáñenos en el día de hoy.

El filántropo abolicionista, como también se conoció a Julio Rosas, nació en la Habana en 1839. Estudió Filosofía en la Universidad y también matriculó la carrera de Medicina, pero la abandonó para dedicarse a la enseñanza. Julio participó en conspiraciones contra la corona y en 1856 tuvo que emigrar a España.

En el continente europeo trabajó en varios periódicos y revistas españolas. De regreso en la patria continuó colaborando en publicaciones de la época. En el periódico El Contribuyente presentó su novela de tema indio Flor del corazón, así como otros artículos sobre reformas en Cuba. Muchas de sus obras tuvieron carácter abolicionista como fue La campana del ingenio donde denuncia los horrores de la esclavitud en las fincas azucareras. Esta obra se publicó en el semanario habanero La razón en1883, año en que Julio Rosas se radica en San Antonio de los Baños.

José Francisco Puig de la Puente, alias Julio Rosas trabajó en la Villa durante muchos años como maestro. Aquí abrió un colegio en el barrio rural de El Valle, fundó junto al periodista y maestro ariguanabense Juan Cantalapiedra la escuela nocturna gratuita La Luz, para niños y adultos negros, tuvo una escuela propia en Máximo Gómez y Gispert hoy 38 y 58, fue profesor de la escuela pública Santa Cristina y en su época se le consideró el maestro de la juventud ariguanabense. Julio también dirigió el semanario La joven cuba, pronunció varias alocuciones en eventos que se realizaron en el Círculo de Artesanos de la Villa entre los que se encuentran, un discurso en la velada política del 1ro de diciembre de 1888 y otro en una velada a Heredia el 22 de mayo de 1890, además editó varios trabajos como Amor a la Patria y Un paseo por el río Ariguanabo.