Foto tomada de InternetPara nuestra realización plena como seres humanos disponemos de instalaciones, objetos, inmuebles y medios de transporte de uso colectivo, ellos son fruto del esfuerzo y la voluntad de otros y están en función de la sociedad, se impone el cuidado y la conservación.
La manifestación pública de correctos hábitos y conducta en cuanto al comportamiento en la sociedad depende de la educación en el seno familiar y en la escuela. La actitud individual y el comportamiento social demuestran la conciencia y la puesta en práctica de los valores educativos incorporados al proceder dentro y fuera del hogar.
En Cuba la promoción y divulgación de correctos hábitos y conductas revela la preocupación de fomentar en las nuevas generaciones una cultura cívica acorde con las normas elementales de convivencia ciudadana. Hablemos en particular del comportamiento en los parques, teatros, museos, biblioteca, vehículos públicos, hospitales, centros recreativos. En todos, es necesario hacer uso de ellos con respeto y especial cuidado.
El cuidado de la propiedad ajena es la convocatoria permanente de preservar lo que está al servicio de la mayoría, el llamado nos involucra a todos, cuidar nuestro patrimonio es parte de la herencia cultural que dejamos en nuestro tránsito por la vida.
El sentimiento de lo nuestro desde la óptica del esfuerzo y el empeño de muchos en lograrlo identifican a la sociedad socialista. Los medios y recursos fruto del esfuerzo colectivo facilitan la vida en comunidad, incluso atañe también al cuidado y conservación del medio ambiente del que dependemos todos. Seamos en esencia martianos, preservan los que aman y construyen. Quienes destruyen son fuerzas negativas de alma innoble y escasa sensibilidad humana.