El equipo avileño a un paso de la victoria. Foto tomada de CubadebateCuesta arriba en vuelta abajo, se torna la final de la pelota cubana para los vegueros de Pinar del Río. Una serie Play Off que favorece a Ciego de Ávila, campeón defensor, por tres juegos a cero y solo le falta un zarpazo al tigre para volver a coronarse.
Los actuales campeones nacionales no creyeron ni en el mismísimo Yosvany Torres, pitcher estelar de Pinar del Río y le fabricaron tempranamente cuatro carreras para sacarlo del box. A partir de ahí, llegó lo que a mi entender decidió el partido.
Un jonrón de Osvaldo Vázquez con un compañero en circulación fue determinante en el desenlace final del encuentro, pues Pinar del Río sacó la “casta de campeones” que acompaña su historia y se pegó a solo una carrera.
Determinante también en el encuentro el mal corrido de las bases de Lázaro Ramírez, con el intento de buscar la tercera base, para tratar de poner el empate en la esquina más cercana a home, después de conectar un machucón por el pitcher y provocar un mal tiro del lanzador a primera. ¡Fatídico para Pinar!. Out en tercera. Luego llegaron dos indiscutibles de los hermanos Alarcón, Yosvany y Yordanis que pudieron empatar el encuentro.
Gran relevo de Yunnier Cano, para demostrar que es uno de los mejores relevistas cortos del país. Dominó a Yosvany Alarcón en elevado al jardín central. Fin de la historia.
Solo le falta una escena a esta película para que los Tigres de Ciego repitan la alegría del pasado año y saquen de su pecho la espina clavada de la serie 50, cuando perdieron ante los pativerdes, en aquella ocasión dirigidos por Alfonso Urquiola.
Lamentable la escena del altercado entre Lázaro Ramírez y Rubén Valdés. Este último con una actitud totalmente antideportiva, solo castigable con la expulsión del juego, algo que nunca ocurrió.
Hoy se vuelven a enfrentar y están anunciado para abrir el partido desde el montículo, Vladimir García por Ciego de Ávila y Erlis Casanova por Pinar del Río. ¿Terminará la serie hoy en Pinar con el último zarpazo de los Tigres? ¿Podrá Erlis Casanova detener la ofensiva rival y regalar a su provincia el triunfo de la honrilla? Esperar es la única respuesta para estas interrogantes. El terreno es quien tiene la última palabra.