Foto tomada de InternetCon sabor a piña concluyó el Play Off semifinal de la pelota cubana entre Industriales y Ciego de Ávila. Leones y Tigres enfrascados en una porfía por avanzar a la final de la Serie Nacional de Béisbol en Cuba. Los primeros con la hegemonía de más títulos ganados en la pelota cubana. Los segundos con la mejor selección del momento en el país y la condición de campeones defensores.
Cuatro partidos que dejaron sentada la calidad y las pretensiones de Ciego de Ávila y su director Roger Machado. Cohesión, disciplina, garra y combatividad caracterizaron a los Tigres avileños, que le pusieron sabor a piña al José Ramón Cepero de Ciego de Ávila y al Latinoamericano de La Habana.
Una barrida que nadie esperaba. Ciego de Ávila era favorito, pero nadie pensó en un pase de escoba. Cuatro partidos donde Vladimir, Yunier, Bicet, Borroto, José Adolis, Borrero y Raúl González, hicieron lo suyo para aumentar las ansias de triunfo y acercarse más a la corona nacional por segundo año consecutivo.
¿Lo conseguirán los Tigres de Ciego de Ávila? Reza un viejo proverbio que un equipo campeón no repite al año siguiente. Eso es habladuría callejera, si no que le pregunten a los veteranos de Industriales cuando aquellos cuatro títulos consecutivos de Ramón Carneado o los de Rey Vicente Anglada, con tres coronas, también con los Leones.
Sin dudas esta es la era de los avileños. Un equipo muy definido en el concepto de colectivo, muy unido, con las estrategias de juego bien concebidas para lograr la victoria. No por casualidad le han ganado ocho de nueve a Industriales en Play Off con la estructura actual de la Serie Nacional.
Todos juegan su papel. Unos tocan la bola, otros roban bases, los hay que dan el batazo oportuno a la hora precisa, están también los que ponchan cuando hace falta. En resumen.. la final de la pelota cubana ya tiene un candidato, se llama Ciego de Ávila y es el campeón defensor.
El rival puede ser Matanzas o Pinar del Río, otros dos conjuntos que merecen el triunfo por la combatividad y el espectáculo que están brindando a la afición cubana. A Javier Méndez y su tropa, se les debe dar gracias. Nunca entregaron las armas, pero el rugido de sus Leones no pudo espantar al Tigre que arañó cuatro veces con herida mortales. Con sabor a piña se vive la pelota cubana. Los Tigres de Ciego de Ávila quieren volver a reinar en la pradera del béisbol doméstico. Esperemos, solo el terreno sabe quién será el campeón. Por lo pronto el sabor a piña se expande en la capital cubana.