Foto: Tomada de InternetLa estrategia preventiva del Ministerio de Salud de Cuba se diseña desde la atención primaria, la labor del médico en cada consultorio es el punto de partida junto al trabajo coordinado con todos los factores de la comunidad, con el fin de promover hábitos de vida sana. A propósito conversamos con Mariela Ávila Llanes, licenciada y máster en Psiquiatría en el centro comunitario de Salud Mental de San Antonio de los Baños.
La prevención es la premisa más importante en la atención médica. Si hablamos del consumo de drogas en el territorio ¿cómo funciona a nivel de área de salud?.
El médico y la enfermera de la familia en cada consultorio trabajan a partir de la caracterización de los principales problemas de salud, a través del diagnóstico y la dispensarización conoce sobre el paciente consumo de riesgo, el consumo perjudicial y al dependiente. Esta clasificación exige el tratamiento en consulta y el seguimiento por supuesto, implica la visita del entorno familiar, desde ahí comienza el trabajo preventivo a través de charlas y la remisión a consulta especializada para que reciban el apoyo y el tratamiento.
¿Por qué otra vía llega el paciente consumidor al centro?
Todo debe partir del principio de voluntariedad, este es el factor más importante para el éxito y eficacia del tratamiento. No obstante, en algunos casos llegan de forma voluntaria pero no es lo común, la familia se presenta y pide ayuda a partir de los problemas que causa el enfermo. Es preciso conocer que los integrantes de la familia son considerados consumidores pasivos.
A pesar de las acciones que se realizan aún este problema de salud sigue afectando a la población ¿qué opina?
En primer lugar, no hay conciencia del grado de dependencia, no reconocen que están atrapados tanto por el alcohol, el cigarro u otras sustancias, en muchos casos no hay percepción del riesgo ni de las consecuencias del enganche, así lo definimos cuando mantienen la conducta de consumidores: el deterioro físico, psicológico en el individuo e incluso, en todos los que conviven con él. No admiten la condición del enfermo.
¿Qué alternativas o propuestas le brindan a su llegada al centro?
Al presentarse en consulta se le aplica el tratamiento médico y la terapia grupal. La combinación es perfecta, una completa las otras, la efectividad del accionar le otorga a la herramienta un valor incalculable para enfrentar esa enfermedad y poder visualizar una luz en el camino.
En el territorio ¿cuál es la mayor incidencia?
El alcoholismo figura en primer orden las edades fluctúan, son los hombres los más representados. Las mujeres tardan más en reconocer y reaccionar ante la necesidad de ayuda quizás por vergüenza, además sienten el peso de la crítica y la discriminación social aún más. Es necesario en todos los casos el apoyo familiar y del resto de la sociedad.
El trabajo de prevención contra las adicciones es multidisciplinario ¿qué habilidades y fortalezas le encuentra en el territorio?
Se logra mayor divulgación por parte de la radio y a nivel del área de salud, no obstante, la realización del pesquisaje y su constante actualización con la participación de todos los factores ayudaría aún más. Existe la estrategia conjunta UJC-FMC-CDR y Salud Pública pero no trabaja de forma individualizada, aún tenemos insatisfacciones pues no somos capaces de atraer a la consulta a todos y por tanto el trabajo preventivo es insuficiente todavía.