La mujer cubana y su valor. Foto: InternetAvanza el siglo XXI y la mujer cubana continúa con gran activismo en pos de ascender en la inserción, hoy ocupa roles ilimitados en el conglomerado social por supuesto inimaginados antes del triunfo de la Revolución.
Los ejemplos de la mujer en cualesquiera de los puestos de trabajo, como obrera, líder estudiantil, sindical, feminista, dirigente en los diferentes órganos del gobierno, revelan el protagonismo y el compromiso a partir de la voluntad política con que se defiende el principio de la igualdad plena de la mujer y la incorporación a la par del hombre pues en ella se confía.
La mujer cubana acomete tareas de la defensa, convencida de que es la principal tarea pues no podemos olvidar que aún el país enfrenta la campaña de subversión político-ideológica organizada contra nuestro pueblo por el imperialismo. Las féminas defienden firmemente los logros en las diferentes esferas de la vida social porque logran sin discriminación ser reconocidas.
Hoy las mujer cubana cuenta con fortalezas, energía, entereza y firmeza, es sello distintivo de las actuales y futuras generaciones¸ sin lugar a dudas los jóvenes patentizan con su incorporación la voluntad de continuar el ejemplo de Mariana, Melba, Clodomira y Vilma entre otras muchas. Crece junto a la historia.
Las cubanas enriquecen el diario batallar, en ellas hay mucho de coraje, de arrojo, de valentía, no se amilanan por nada y son bravas de verdad, sorprenden las anécdotas desde el surco, curtidas por el sol, desafiando la lluvia o el frío hacen producir la tierra, o logran avanzar en la biotecnología, la informática y qué decir de las tanquistas, las guardafronteras u otros frentes que salvaguardan la paz conquistada. Desde su naturaleza maternal irradian el amor y protegen el suelo patrio ¿cómo lo logran? pues gracias a la conciencia y madurez ideológica de reconocerse parte de la historia e interiorizan valores como el humanismo, la solidaridad y el patriotismo y la convicción de que la gloria alcanzada jamás la traicionarán.