Volver a saltar (+Audio y Fotos)

S. Mestre 1El saltador de altura Sergio Mestre. Foto: Internet Volver a saltar es ahora el sueño y anhelo de Sergio Mestre. La varilla que señala los metros está ahora muy alta, tanto que parece imposible de superar. No fue él quien solicitó la marca, fue la vida quien le impuso el reto y el destino se encargó de colocar el listón, tan alto, como nunca lo imaginó el campeón de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz 2014.

Ahora no fue el estadio Heriberto Jara Corona de Xalapa, quien le propuso la altura. En 2014 sobrevoló la varilla sin problemas. Su cuerpo surcó el cielo, cual centella en el viento, y después de la carrera de impulso, el brinco, y la caída al colchón, levantó los brazos. Se sabía Campeón Centroamericano y del Caribe.
 
Los dos metros con veintiséis centímetros, estaban más que vencidos. El 2016 auguraba mucho más que eso. Ahora la meta era quizás el (2.31). Entrenaba, entrenaba fuerte para lograr el sueño de unos Juegos Olímpicos, pero… el día 4 de febrero, no fue una fecha más en su almanaque. Durante un entrenamiento en el gimnasio del Estadio Panamericano, el joven resbaló mientras realizaba un ejercicio de asalto a un banco, portando 190 kg de peso. Giró fuerte el torso mientras caía. Sintió un dolor inmenso que luego se tradujo en fractura y luxación de la frontal 12 en la columna vertebral.
 
Sin saberlo, la vida le puso el traspié que no esperaba jamás. Un accidente lo tiene casi inmóvil, con pronósticos reservados y sueños truncos. Pupilas humedecidas y corazón que late de deseos. Las palabras se agolpan, traga en seco y suspira mientras piensa. Trascurre el tiempo y ya suma diecinueve días del peor de los episodios.  
 
S MESTRE CIMEQMestre junto a su madre en el hospital CIMEQ. Foto: El autor Una cama al cuidado de su madre en el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas (CIMEQ) de la capital cubana, resulta su aliada, su campo de entrenamientos, su cómplice, su gimnasio, mientras las pupilas buscan descanso atareadas en el infinito.
 
Volver a saltar es su deseo. Saltar cual si no hubiese sucedido nada. El joven de 24 años desborda optimismo a pesar de los pronósticos reservados del equipo médico. Se sabe triunfador. Los músculos de la columna vertebral cederán la inflamación. Con el tiempo, y en franco proceso de recuperación, lo volveremos a ver caminar.
 
¡Adelante campeón! No falta la fe y el amor para que vuelvas a saltar. Lo harás con tu ídolo, el saltamontes de Limonar, Javier Sotomayor Sanabria. Ese, que acompaña tu dolor y te brinda su mano amiga, su gesto generoso y su afecto incondicional, porque fue atleta y sabe lo que sufres.
 
También está Yarisley Silva. Tu novia, tu amiga, tu estrella. La morena de vueltabajo. Ella  lo dejó todo a cambio de verte sonreír. Está a tu lado y confía en ti, en tu fortaleza de camagüeyano.
 
Los Juegos Olímpicos te negaron la presencia por esta vez, pero ella saltará en tu lugar. Volará por el cielo de Río de Janeiro, para traerte la medalla más preciada, y tú, con voluntad de oro, le regalarás la tuya. Volver a saltar.

Escuchar entrevista realizada en el hospital donde se recupera: