
San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba._El título de este comentario fue también el tema musical que interpretaba Isaac Delgado y su grupo, y que abría una vieja telenovela cubana, que versionaba la obra teatral “Contigo pan y cebolla” del destacado actor y escritor Héctor Quintero. La traigo a colación, porque tiene mucho que ver con lo que le está sucediendo a la selección de Ciego de Ávila, que en representación de Cuba, participa en la edición 58 de la Serie del Caribe.
Dos derrotas sin victorias es el saldo de los Tigres avileños, que solo tienen una opción, ganar los dos partidos que le restan si quieren estar en la ronda de semifinales.
Es difícil, pero no imposible. Difícil porque el contrario de la jornada de hoy es Venezuela, una selección muy defensiva, con técnica y rapidez en el corrido de las almohadillas y además, un pitcheo respetable, amén de su buena ofensiva.
Si a ello unimos la pobre actuación de los lanzadores cubanos, entonces la tarea es más que difícil, es extrema. Si logran vencer a Venezuela, tendrán después que ganarle a República Dominicana y eso es bastante improbable. En la apertura frente a los Venados de Mazatlán de México, el pitcheo avileño regaló seis boletos, un pelotazo y estuvo siempre por debajo de los bateadores.
Frente a los Cangrejeros de Santurce de Puerto Rico, en solo un tercio, tres lanzadores acumularon seis hombres en circulación por bases por bolas, además, en ese primer tramo del partido, con seis jits, el rival rubricó siete carreras, para definir el choque bien temprano. Digo que no es imposible porque aún se puede pensar en la victoria. Cuba tiene historia y tradición en el béisbol del área, aunque para nadie es un secreto que actualmente hemos mermado muchísimo en calidad.

