Lo mismito del año pasado

Serie-del-Caribe-2016

San Antonio de los Baños, Artemisa, Cuba._Parece como si de repente se repitiera la escena. ¡Eso yo lo vi en algún momento de mi vida! Pudieron decir algunos aficionados al presenciar el partido de los Tigres de Ciego de Ávila, en representación de Cuba y los Venados de Mazatlán, por México, en la Serie del Caribe de béisbol, que se juega en el estadio Juan Marichal de República Dominicana.

Lo mismito del año pasado. Otra vez una selección mexicana vence a Cuba en el debut de la Serie del Caribe, desde que los nuestros regresaron a estas lides en el 2014. Primero fueron los Naranjeros de Hermosillo, en Islas Margarita, Venezuela, y luego, los Tomateros de Culiacán, en la llamada Isla del Encanto, Puerto Rico.

 

Ahora sucedió igual. El famoso axioma de que a la tercera va la vencida, no procedió a favor de Cuba, en esta ocasión. Dificultades con el pitcheo abridor dejó sentenciada la historia desde bien temprano y los Venados de Mazatlán, cayeron rápido sobre los envíos del abridor de Ciego de Ávila, Vladimir García, quien en una entrada y un tercio, permitió tres carreras con dos indiscutibles, uno de ellos biangular con la casa llena.

Yoanis Yera, tampoco pudo resistir y en dos y dos tercios, permitió dos carreras más, que prácticamente dejaron sin aliento a los Tigres de Cuba. Los nuestros se acercaron en el marcador gracias a la ofensiva oportuna de Yulieski Gourriel, pero luego los venados, volvieron a embestir y con tres anotaciones más, pusieron el juego a punto de jaque mate, para sumar ocho. Otra en el octavo y chirrían chirrán. Fin de la historia.

Ciego de Ávila conectó más indiscutibles que México, pero solo uno de ellos fue extrabases y dejaron en circulación a diez corredores con posibilidades de anotar, además, el descontrol de los lanzadores criollos fue funesto, y cada vez que embasaron bateadores rivales, estos pisaron la goma para rubricar carreras.

Quizás muchos pueden pensar que Vladimir García fue extraído del box muy temprano, cuando le dieron el doblete con las bases llenas. En Cuba ese es el estilo de dirección. Tal vez en otro béisbol, aguantan un poco más al abridor, porque hay confianza en él y su historial. No es el caso de Vladimir, pues estuvo lesionado anteriormente, y aunque manifestó estar en forma y fue incluido en el equipo como primer lanzador, creo que está bien sustituido. Lástima que los relevistas no hicieron el grado y quedaron por debajo de las expectativas.

Lo mismito del año pasado. La historia se repite como fiel testimonio de ediciones anteriores. No son los mismos peloteros ni tenemos a los mismos lanzadores. Pero en el béisbol no siempre gana el mejor. Lo que se necesita es lograr dos triunfos de los tres partidos que restan para colarse entre los cuatro semifinalistas y avanzar en compañía de los Venados de Mazatlán y los Tigres de Aragua, que con dos y cero ya aseguraron estar en el cruce.

Hoy la porfía es ante los Leones del Escogido, que representan a Puerto Rico. Será una lucha entre felinos. Ojala salga victorioso el nuestro, para comenzar a cambiar la historia. Si sucede así y llega la primera sonrisa, entonces, los escépticos que dudan y solo quieren la derrota de Cuba, se verán obligados a bajar la mirada y admitir que nuestro béisbol es de calidad, aunque existen problemas. Esperemos, el diamante de Quisqueya es quien tiene la última palabra.