Otra vez reina

Idalis OrtizIdalis Ortiz

Grand Prix de La Habana. Foto: Cubadebate

Otra vez la reina es de Candelaria, de Artemisa que sube a lo alto del podio, cual si escalara el lomerío. Se llama Idalys Ortiz Bocourt, y es tan sencilla como la hierba fresca que despierta con el rocío, al pie de las vegas de tabaco.

 
La escena emociona. No importa que se repita. Emociona, porque ella es grande y trasmite seguridad, aunque parezca indefensa. Tierna la sonrisa, brillante la mirada, coloridas las trenzas que simulan el ondear de la bandera.
 
El escenario no pudo ser mejor. El coliseo de la Ciudad Deportiva, esperaba este resultado. Lo sabía la morena de más de setenta y ocho kilogramos en el judo. Esa chica que a sus veintiséis años, atesora 159 victorias y 56 derrotas desde el 2006. ¡Idalys se sacó la espina! ¡Cumplió consigo misma y con la patria!
 
¡Otra vez reina y Idalis OrtizIdalis Ortiz campeona! Ahora su corona tiene otro brillo, lleva impregnada la miel de la victoria, esa que no pudo saborear en la primera edición del Grand Prix, realizado también en la capital de todos los cubanos.

 
La fornida morena se exigió por igual en todos los combates. Ganó por Ippon a la británica Sarah Adlington, por descalificación de la brasileña Maria Suelen Altheman. Otra vez por Ippon a la puertorriqueña Melissa Mojica y por similar vía a la francesa Lucie Louette Kanning.
 
Kimono blanco para reflejar la pureza que guarda en el alma. Manos en alto, para tocar el cielo y avisar a los dioses, que el oro de Río de Janeiro es posible. ¡Esa fue Idalys!  no hay otra reina
 
Emoción, felicidad, reencuentro con la corona y regalo de despedida para el profesor Ronaldo Veitía, dieron por concluida la escena.
 
¡Gracias, Idalys! Esta medalla alienta el espíritu y agiganta los deseos. Verte otra vez en la cima de un podio olímpico es real, maravilloso y posible. Unos simples detalles y llegarás, estoy seguro que llegarás.