Se ha preguntado usted, ¿Cuánto tiempo conviven los niños y niñas en edad escolar bajo la influencia de los maestros? Sin ser absolutos, gran parte de sus vidas, pues la educación es un ascenso en espiral, con posibilidades ilimitadas. Entonces coincidimos en la fuerte y determinante preponderancia de los maestros, opino que es el educador junto a la familia quien moldea la personalidad del individuo desde las primeras edades.
Es el maestro un paradigma para sus alumnos, no lo dota solo de conocimientos específicos de acuerdo a un programa determinado, sino que forma transmite, consolida los valores que conviertes a los alumnos en seres sociales preparados, con el objetivo de convertirse en hombres y mujeres de su tiempo.
La ejemplaridad es insustituible, se convierte en modelo para el estudiante que imitará su forma de actuar, gestos, vocabulario, vestuario, manera de conducir los diferentes procesos, tanto curriculares como extradocentes.
El educador siempre será el espejo donde se miran sus discípulos, de todo sacará lecciones y siempre procurará que sean positivas, para que puedan emplearse en el resto de las relaciones interpersonales que median en la sociedad.
El respeto, la solidaridad, la camaradería, la honestidad son experiencias que se consolidan con la práctica; desde las primeras edades, tienen que formar parte de las relaciones humanas y estas se suman a la gran gama de valores y sentimientos que identificaran la calidad humana del individuo y la trascendencia de la educación institucional y familiar, dirá mucho del desarrollo de la sociedad en cuestión.
Los maestros tienen muchas personas que le recordarán, eterna gratitud debemos sentir por ellos, que colocaremos en un pedestal como una valiosa pieza en la vida de cada uno de los miembros de la sociedad.

